Portugal se sumó al resto de los países de la Unión Europea en oponerse a los esfuerzos de Estados Unidos por convencer a sus aliados a no proveerse con los equipos para las nuevas tecnologías ultrarrápidas de 5G que impulsa Huawei.

Esto luego de que una delegación de funcionarios portugueses se resistió a la solicitud del secretario de Estado Norteamericano, Mike Pompeo, y le aclararon que Portugal no excluirá a las empresas chinas del suministro de tecnología para la red inalámbrica 5G de próxima generación.

El ministro de Relaciones Exteriores portugués, Augusto Santos Silva, aseguró que las ofertas de los operadores de 5G se evaluarán con transparencia y bajo las estrictas regulaciones portuguesas y de la Unión Europea.

El pasado jueves, la empresa Huawei interpuso un recurso legal ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, para que se revoque una orden que impide que los operadores en zonas rurales en dicho país usen el Fondo de Servicio Universal (USF, por sus siglas en inglés) para comprar equipos de Huawei.

En 2018, Altice Portugal, proveedor de servicios inalámbricos líder en el mercado, se asoció con Huawei para desarrollar la tecnología 5G, para lanzar el servicio en 2020.

Alemania y Reino Unido, son otros países de la UE que se han resistido a bloquear a Huawei, mientras que Hungría anunció en noviembre que Huawei participará en la construcción de su red inalámbrica 5G, lo que ha tensado la relación entre Washington y la Unión Europea.