México necesita una política pública transversal y multisectorial para el desarrollo digital del país, que integre estratégicamente a las tecnologías de la información (TICs) en los sectores educativo, de salud, seguridad y de gobierno, a favor del avance económico y social.

Esta urgencia emana del Estudio de Agendas Digitales para la Elaboración de un Programa de Desarrollo Digital (PDD 2012-2018), realizado por el Centro de Estudios sobre Internet y Sociedad (CEIS) del Tec de Monterrey y la Asociación Mexicana de Internet (Amipci).

Durante cerca de seis meses, estas organizaciones analizaron las iniciativas de Agenda Digital en el país, así como los resultado de una consulta pública entre usuarios de Internet y un comparativo de estrategias internacionales para el desarrollo digital. Su finalidad es crear propuestas para una política mexicana en la materia, que el gobierno de Enrique Peña Nieto incluya en el Plan Nacional de Desarrollo.

La transversalidad, refieren los expertos, será posible con la existencia de una entidad coordinadora del programa de desarrollo digital mexicano que articule los esfuerzos realizados por la academia, la industria y el gobierno, y dirija los proyectos digitales de las distintas dependencias gubernamentales.

No estamos recomendando una Secretaría, sino que estamos recomendando mejor la función de coordinación, que es prerrogativa del nuevo presidente de la República, y no necesariamente la creación de más burocracia o de más secretarías pueden asegurar éxito de una política digital para el Estado , aclaró el vicepresidente electo de la Amipci, Jorge Vega Iracelay, durante la presentación del documento.

Según la propuesta, la entidad estará integrada por los poderes Legislativo y Ejecutivo Federales, este último mediante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Secretaría de Economía (SE), la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Secretaría de Salud (SSA) que deberá entrar en funciones durante el primer tercio del sexenio.

La falta de coordinación se refleja en la existencia de varias propuestas como las agendas digitales planteadas por la industria y por la administración anterior, el documento Visión México 2020 de la Asociación Mexicana de la Industria de las Tecnologías de la Información (Amiti) o la misma Agenda del actual Presidente, pero aún sin concretarse en políticas públicas. Los esfuerzos han sido dispersos , consideró Vega Iracelay.

No existe una reforma para el desarrollo de TICs ni una política de Estado. Falta de una estrategia que sea reconocida en un marco regulatorio legal adecuado hace que haya poca certidumbre jurídica para la innovación , agregó Iracelay.

Las 23 recomendaciones emanadas del análisis, de acuerdo con María Elena Meneses, directora del CEIS, se fundamentan en tres ejes:

  • Infraestructura y acceso a banda ancha
  • Desarrollo de capacidades digitales
  • Creación de un entorno regulatorio para garantizar el aprovechamiento de las TICs a favor del desarrollo de la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

Reconocen también los derechos de libertad de expresión; privacidad e intimidad; acceso a la información; propiedad intelectual; y, los derechos de cuarta generación entre los que se encuentra el Acceso a Internet.

En la propuesta del CEIS y la Amipci no contempla más gasto sino la reestructuración de los presupuestos federales y estatales para alinear y aprovechar mejor los recursos para estrategias de más largo plazo, aseguró el vicepresidente de Investigación e Innovación del Tec de Monterrey, Arturo Molina Gutiérrez.

Los beneficios del desarrollo digital se observan en los indicadores económicos. El Estudio retoma datos del Foro Económico Mundial donde refiere que el aumento en la digitalización de 10 puntos porcentuales desencadena una ganancia de entre 0.50% a 0.62% en el PIB per cápita y reduce la tasa de desempleo de un país en 0.84 por ciento.

Los expertos se muestran optimistas en la recepción de estas propuestas por parte de la nueva administración dado el interés que ha mostrado en el desarrollo de las telecomunicaciones y TICs, pero Molina Gutiérrez advirtió que si no se logran aterrizar en políticas públicas apoyadas por el gobierno federal y los gobiernos estatales, México se verá rezagado en la construcción de una economía digital.

Todas son buenas intenciones hasta que no haya una acción. Lo más importante es que tomemos uno o dos proyectos y los lleguemos a ejecutar. Lo que nos pasa mucho en México es que tenemos muy buenas ideas pero abrimos tanto el espectro que no ejecutamos , dijo.

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