Pese a la estimación de una caída en el PIB de México de casi 10% en 2020 y a una contracción en la industria de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de al menos 5.4% en el mismo periodo, varias empresas extranjeras están llegando a México con grandes proyectos de construcción de centros de datos cuyos clientes potenciales son los proveedores intensivos de servicios de nube, como Microsoft, Amazon o Netflix.  

ODATA es una de estas compañías de construcción de infraestructura en centros de cómputo que recientemente anunció el desarrollo de un data center en México. La compañía es producto de la alianza entre el fondo de inversión brasileño Patria Investments y el conocido fondo internacional Blackstone. En cinco años, ha levantado cuatro centros de datos en Sao Paulo, Brasil y Bogotá, Colombia, y ahora va por su quinta instalación en Querétaro, en México; así como uno más en Santiago, la capital chilena. 

Además de los fondos de inversión que la fundaron, ODATA cuenta con una alianza fundamental para lograr sus planes en América Latina; se trata de CyrusOne, uno de los mayores fondos de inversión en bienes raíces (REIT, por su sigla en inglés) dedicados a la construcción de centros de datos para aquellas compañías conocidas como los híper escaladores, es decir empresas que ofrecen servicios en la nube, como Google, Facebook, Netflix, Microsoft, Oracle, Amazon y Alibaba y que son grandes consumidores de capacidad dentro de estos centros de datos.

“Con la demanda de información que se está dando, tener los centros de datos a grandes distancias empieza a generar una experiencia que no es la adecuada para el usuario y estas empresas están haciendo grandes inversiones para acercar sus puntos de presencia a los países”, dijo en entrevista Ricardo Arévalo, director ejecutivo de ODATA en México.  

Querétaro, centro de centros de datos

Es por esta razón que, desde hace varios años, según Arévalo, Querétaro se está convirtiendo en el corazón de los centros de datos en México, derivado de las crecientes necesidades que hay en la industria y es por eso también que ODATA ha decidido construir un centro de datos que alcanzará una potencia de hasta 32 megawatts y que ocupará hasta 5 hectáreas, mediante una inversión inicial de poco más de 100 millones de dólares.   

Un ejemplo de este fenómeno por el que las grandes compañías que ofrecen servicios en la nube están buscando cada vez más infraestructura de centros de datos en México es Amazon Web Services, que el 8 de octubre pasado anunció la inauguración de su Amazon CloudFront Edge Location, que se ubicará en un centro de datos también en Querétaro y que reducirá el tiempo que tarda cualquier contenido en llegar hasta el usuario final en alrededor de 30% en comparación con los centros de datos ubicados en Estados Unidos. 

La propia ODATA nació en Brasil hace cinco años debido a que cada vez era más complicado brindar una buena experiencia al mercado sudamericano desde centros de datos en Estados Unidos y lo mismo está ocurriendo en México. Ascenty, otra compañía de construcción de centros de datos de origen brasileño, anunció apenas hace unos meses una inversión de 350 millones de dólares para levantar dos centros de datos también en Querétaro.  

Otros ejemplos son la compra de tres centros de datos de Axtel por parte del gigante Equinix, así como el anuncio que hizo en enero de 2020 Microsoft acerca de invertir hasta 1,000 millones de dólares en una región de centros de datos.

Boceto del nuevo centro de datos de ODATA en Querétaro, México. Foto: Cortesía

Buenas noticias, en medio de contracción

El mercado de infraestructura para centros de datos ha corrido con la misma suerte que el mercado TIC en general en México, según Ricardo Zermeño, director de la consultoría Select, para quien las noticias de la construcción de estos centros de datos han sido una sorpresa agradable en un escenario de contracción general de la economía y del sector; sobre todo si se considera que las nuevas instalaciones de ODATA darán empleo temporal a 300 personas y, cuando esté listo el centro, serán ocupadas por 30 empleados de la compañía y más de 50 trabajadores de las empresas de servicios en la nube. 

“La infraestructura de centros de datos, igual que otros segmentos de mercado, también se ha desacelerado. Estas inversiones son buenas noticias en medio de una contracción, sobre todo porque los proveedores de infraestructura de centros de datos, como otros, están viviendo un mercado en contracción”, dijo Zermeño.    

Zermeño coincide con Arévalo en que entre los clientes más importantes de estos nuevos centros de datos están los servicios Over The Top, es decir aquellos que usan la red para transmitir contenido de todo tipo: texto, video, audio, etcétera. Quizá sea esta la razón de que la totalidad del nuevo centro de datos de ODATA en Querétaro, que entrará en operación a más tardar en enero de 2022, ya ha sido vendido a una de las grandes compañías que comercia servicios en la nube, por lo que ya están evaluando la construcción de un segundo y tercer centro de datos en el país, según el directivo. 

Aunque México ya cuenta con una buena cantidad de centros de datos de compañías como KIO Networks, IBM y Telmex en estados como Jalisco, Nuevo León, Estado de México, Ciudad de México y Querétaro, la diferencia con estos nuevos centros de cómputo que tanto Ascenty como ODATA están trayendo a México es que el mercado nacional de data centers estaba enfocado sobre todo al sector empresarial y no a los usuarios finales.  

Según Arévalo, aunque ya estaba entre los planes de las grandes compañías de servicios en la nube el comenzar a instalarse en México, la pandemia de Covid-19 ha acelerado este proceso, sobre todo por las herramientas de colaboración que nos ha obligado a usar el llamado trabajo remoto. El directivo admitió que, en este contexto, entre cuatro y cinco de las grandes tecnológicas están buscando llegar a México o ampliar sus instalaciones en el país, algo que, aseguró, están haciendo con urgencia.   

“Sí hay urgencia. Si podemos entregar en menos tiempo, se va a empezar a utilizar antes. Estamos a contrarreloj y otros clientes de ese tipo están buscando soluciones que puedan ser desarrolladas en menos de un año”, dijo. 

Con la llegada de ODATA, la cifra de la inversión en construcción de centros de datos alcanza casi los 1,500 millones de dólares en 2020 y es probable que esta cifra siga creciendo al menos en el corto plazo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx