Nokia concluyó el jueves las conversaciones con el personal de su planta en Salo, Finlandia, para concretar el despido de hasta 1,000 empleados.

Los puestos de trabajo en la mayor planta de manufactura de telefonía móvil en Europa occidental se reducirán gradualmente a lo largo de 2012 y la mayoría de los recortes se llevarán a cabo a finales de junio, según la empresa.

El personal que siga en la planta se centrará en adecuar terminales para operadoras europeas.

Nokia está en medio de una enorme reconversión de sus operaciones bajo el mando de su nuevo presidente ejecutivo, Stephen Elop, que ha implicado el cierre de plantas y la reducción de miles de empleos en todo el mundo desde el año pasado.

RDS