México cayó de la categoría de Innovation Leader, conseguida en 2018, a la de Innovation Adopter, según el International Innovation Scorecard 2019 de la Consumer Technology Association (CTA). La caída en el índice se debe principalmente a las regulaciones que se presentaron en algunos estados para las aplicaciones de viajes compartidos durante 2018, así como la disminución de inversión en investigación y desarrollo como porcentaje del PIB del país.

Los indicadores en los que México logró las mejores notas fueron en lo que toca a la baja regulación para las apps de alquiler temporal de alojamiento y para la operación de drones. Según las calificaciones alcanzadas en el índice, cada país puede ser colocado en una de las cuatro categorías, que van de los mayores a los menores puntajes: Innovation Champion, Innovation Leader, Innovation Adopter y Modest Innovator.

El índice de la CTA en innovación emite también recomendaciones para cada país con miras a que mejoren en su clasificación. En 2018, la CTA aconsejó a México para escalar en el índice de innovación en mejorar el entorno para la creación de nuevas empresas. Este año, la sugerencia es aumentar el gasto en investigación y desarrollo, y combatir la corrupción para mejorar en el indicador de sostenibilidad de gobierno y sociedad.

La máxima categoría a la que puede aspirar un país en el estudio de la CTA —asociación estadounidense que agrupa a las empresas de tecnología, encargada de la organización del Consumer Electronics Show— es la de Innovation Champion. Este año, el “campeón de innovación” de la CTA es Estonia, que obtuvo buenas calificaciones al tener regulaciones permisivas para apps de viajes compartidos, autos autónomos, apps de alquiler temporal y de operación de drones. El top 5 lo completan Suiza, Finlandia, Estados Unidos y Singapur.

De América Latina, sólo Chile alcanzó el rango de Innovation Leader; en la clasificación que le sigue por debajo, la de Innovatio Adopter, se encuentran México, Brasil y Perú.

El International Innovation Scorecard 2019 presenta un análisis comparativo de 28 indicadores en 14 categorías. Las categorías que evalúa son diversidad étnica en el país, las libertades civiles y políticas de las que gozan los ciudadanos, el ancho de banda disponible total de un país por usuario de Internet, la fuerza laboral educada de un país que puede colocarse en empleos altamente especializados, la regulación gubernamental en materia impositiva, la inversión en investigación y desarrollo como porcentaje del PIB, las facilidades para iniciar un negocio, el número de empresas unicornio creadas, el grado de sostenibilidad del gobierno y la sociedad, la legislación sobre drones, las regulaciones para las apps de viajes compartidos, las leyes para los autos autónomos, las leyes para apps de alquiler de corto plazo y la calidad del aire y del agua.

El sesgo de la innovación para el CTA

Para Chris O'Brien, corresponsal en Europa para VentureBeat, sitio web especializado en tecnología, el sistema de puntuación en innovación del CTA es en el fondo un ranking que refleja la agenda antirreglamentaria de dicha organización. “Las empresas tecnológicas estadounidenses consideran que la regulación es fundamentalmente incompatible con la innovación. Si usted favorece la regulación, entonces usted es un enemigo del futuro. Es blanco y negro”, escribe O'Brien.

Es necesario recordar que de la Unión Europea provienen algunas de las más fuertes regulaciones gubernamentales contra las empresas con modelos de negocio basados en plataformas —Uber y Airbnb, las más conspicuas— y los gigantes tecnológicos como Google o Apple.

Y los resultados obtenidos por México en la edición 2019 del International Innovation Scorecard del CTA encajan con el análisis realizado por O'Brien.