Las ciudades del futuro deben de ser polos para promover la innovación y la adopción de las nuevas tecnologías. Esta es la idea central de Chris Camacho, presidente y fundador del Greater Economic Phoenix Council, quien ofreció sus perspectivas sobre el rol de los los gobiernos en la creación de hubs de innovación en un panel durante el segundo día de actividades del encuentro Inc Monterrey.

La ciudad de Phoenix, Arizona ha sido uno de los puntos que han abrazado la llegada de tecnologías como la conducción autónoma y como prueba de ello, Waymo—la unidad de vehículos autónomos de Google—anunció a principios del mes de noviembre la llegada de sus primeras flotas sin conductor.

El estadounidense considera que los vehículos autónomos, los wearables, la ciberseguridad y la llegada de la industria 4.0 son las cuatro áreas con mayor potencial para los próximos años, donde se espera que el gasto en el rubro del Internet de las Cosas ascenderá a 1.4 billones de dólares hacia el 2021.

A la par de estas cuatro verticales, el estadounidense también cree que el crecimiento de tecnologías financieras y la consolidación del blockchain, ayudarán a revolucionar los mercados de innovación y desarrollo.

Pero estas inversiones deben de estar acompañadas de una actualización de las regulaciones para que se puedan implementar estas tecnologías y que exista una adopción por parte de los consumidores. El doctor Sundeep Oberoi de Tata Consultancy Services dijo, hace unas semanas, que actualmente no hay ninguna instancia gubernamental en el mundo que pueda seguirle al paso a la innovación. Para Chris Camacho ésta es un área de oportunidad para que las ciudades se puedan convertir en líderes del desarrollo tecnológico.

Camacho cree que si las ciudades apuestan por la infraestructura inteligente que habilite a las nuevas tecnologías, se contribuirá al fortalecimiento de los ecosistemas de innovación. Desde su óptica, el ecosistema tecnológico en México ha crecido en los últimos 15 años y se ha beneficiado por acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Los ecosistemas de innovación de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey han estado en constante evolución y su avance se debe gracias a la adopción de nuevos modelos, pero se debe de seguir empujando hacia un ideal.

Más allá de la retórica aislacionista que ha planteado el presidente Donald Trump y su promesa de “hacer a América grande de nuevo”, el presidente del Consejo Económico de Phoenix cree que México y Estados Unidos “pueden competir ante el mundo como una región binacional”.

El biógrafo de Steve Jobs, Walter Isaacson, dijo recientemente a la NPR que el boom de Silicon Valley que ha ocurrido en las últimas décadas se puede comparar con la Italia renacentista del SXV, puesto que gracias a sus gobiernos progresistas se crearon las condiciones económicas, sociales y políticas para que floreciera la cultura y la innovación.

Esta idea es similar al planteamiento del presidente del Consejo Económico de Phoenix, quien considera que las ciudades del futuro deben de ser la base para que avancemos en los desarrollos de nuevos de ecosistemas de emprendimiento y la industria y los consumidores son esenciales para traer estos cambios tecnológicos.

Antonio.becerril@eleconomista.mx