Los delitos cibernéticos están más presentes en aquellas sociedades que hacen un mayor uso de los servicios que internet ofrece. Mientras que muchos estadounidenses realizan todas sus actividades cotidianas a través de la red, los mexicanos aun distan mucho de disponer de todo en línea.

De acuerdo con un análisis de la Encuesta Anual sobre Crimen de Gallup, dos terceras partes de los estadounidenses encuestados dijeron que su mayor preocupación en materia de seguridad es que su información bancaria y financiera pueda ser extraída por hackers. En segundo lugar colocaron al robo de identidad, otro delito cibernético que ha estado durante varios años en los primeros puestos de percepción de inseguridad.

“Desde 2009, la ansiedad de los estadounidenses sobre el robo de identidad ha superado consistentemente sus temores sobre otros crímenes en al menos 19 puntos porcentuales. La brecha de este año entre experimentar miedo al delito cibernético y el siguiente nivel de preocupación por un crimen, el robo de automóvil, es de 28 puntos porcentuales”, refiere el análisis.

La tendencia se confirma cuando uno observa el porcentaje de encuestados por Gallup que ha sufrido uno de estos ciberdelitos. El robo de información por parte de hackers ocupa de nuevo el primer lugar, con 25%, y el robo de identidad alcanzó a 16% de las personas. De nuevo los crímenes digitales se colocan en el tope de la lista, que incluye a robos de dinero o propiedades (12%), vandalismo de casas y autos (10%) o el allanamiento de morada (3 por ciento).

En México no ocurre lo mismo, no sólo porque no existen análisis sobre la percepción de la seguridad que abarquen delitos como el fraude cibernético o el robo de identidad, sino porque la mayoría de los mexicanos se siente más inseguro cuando se encuentra en lugares como los cajeros automáticos (81.6%), los bancos (71.7%), el transporte público (70.3%) y en la calle, en general, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública (Envipe) publicada este año por el Inegi.

Lo mismo sucede cuando se habla del atestiguamiento de conductas delictivas o antisociales, como define la encuesta a presenciar el consumo de alcohol en la calle (63.3%), robos o asaltos frecuentes (47.5%) o el consumo de droga (45.6%).

Dado que muchos de los incidentes cibernéticos están relacionados con información financiera y datos bancarios que pueden comprometer la estabilidad económica de los afectados, la Condusef ofrece información útil sobre algunos delitos cibernéticos que ocurren en el sistema financiero mexicano, como el que de enero a septiembre de este año el número de fraudes cibernéticos creció 87% con respecto al mismo lapso del 2016.

Los principales estudios sobre la percepción de la ciberseguridad en México son aquellos realizados por compañías que analizan las preocupaciones de sus clientes y de otras empresas en materia de seguridad de la información. De acuerdo con Kroll, casi la mitad de las empresas encuestadas para su reporte sobre fraude a nivel global dijo que el principal objetivo de quienes ejecutan un ciberataque es la información sobre sus clientes.

Lo cierto es que la mayoría de esta información está vinculada con ciudadanos comunes y corrientes que un buen día se ven sorprendidos porque su cuenta de banco está vacía o porque han sido notificados sobre el inicio del cobro de las mensualidades sobre un crédito no solicitado, una consecuencia habitual del robo de identidad. En México existen los ciberdelitos, solo que no superan la percepción de un entorno físico violento e impredecible.