La industria 4.0 en México puede ayudar a incrementar el contenido regional de los productos que se manufacturan en la región de América del Norte, una exigencia contenida en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, no existe un consenso sobre si la industria manufacturera mexicana logrará superar los dos meses consecutivos de caídas que experimentó a finales del 2019.

Estas fueron algunas de las conclusiones a las que llegaron especialistas de los sectores manufacturero y de automatización consultados por El Economista durante la presentación de la feria Expo Manufactura, que tendrá lugar del 11 al 13 de febrero en Monterrey, Nuevo León.

De acuerdo con Salvador Icazbalceta, secretario de la Asociación para la Tecnología, Manufactura y Soluciones (ATMS), si bien el T-MEC ayudará a mantener la confianza que se tiene en el país para recibir inversiones, en este 2020 no se verá reflejado el impacto que tendrá este nuevo acuerdo en la recuperación del desempeño de la industria manufacturera.

“Este año es de retos. Hay que sacarlo adelante de forma inteligente, al ser más eficientes y productivos y esperar que en 2021, ya empiece a repuntar, pero el tratado no va a tener efectos ahorita”, dijo.

Las industrias manufactureras habían logrado esquivar la tendencia de caídas que ha experimentado la actividad industrial en México. Durante 12 meses, el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAE) del Inegi, reflejó una tendencia de decrecimiento, especialmente en el sector de la construcción, algo a lo que la industria manufacturera había escapado. Esto terminó en octubre del 2019, cuando las manufacturas cayeron -1.2% año contra año, lo que se recrudeció en noviembre, con una caída de -2.2 por ciento. La industria manufacturera no había registrado una caída anual en dos meses consecutivos desde 2013.

Para Carlos Mortera, director internacional para Latinoamérica de The Association for Manufacturing Technology, la caída de la industria manufacturera en los últimos meses del 2019 tuvo que ver con un fenómeno coyuntural que involucra la desaceleración de la demanda y la economía estadounidenses durante el segundo semestre del año pasado, lo que hizo que los productos y servicios que México exporta a Estados Unidos también dejaran de ser demandados a la misma velocidad.

“Esto, aunado a la realidad de que nuestro país no creció, hizo que la demanda de productos y servicios de valor agregado en México se mantuviera flaca”, dijo Mortera en entrevista.

De acuerdo con el especialista, durante el 2020 habrá dos tendencias que favorecerán el crecimiento de la industria manufacturera. Por un lado, mencionó las expectativas de que la economía estadounidense recupere su crecimiento y el que la economía mexicana puede crecer hasta 1 por ciento.

“Otro de los elementos que también va a favorecer es la certidumbre que genera el que el T-MEC ya haya sido firmado”, dijo y añadió que el nuevo acuerdo tendrá un impacto a corto plazo, durante este 2020. El especialista hizo eco de las palabras de Oscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes, quien la semana pasada proyectó que durante este año la industria a la que representa superará los 100,000 millones de dólares de valor de producción, desde los 98,000 que alcanzó durante 2019.

“Eso genera más empleo, genera más producción, genera más oportunidades, genera más tecnificación y eso es parte de lo que va a ser observable en los próximos seis a ocho meses”, dijo Mortera, quien advirtió que a estos efectos del T-MEC también hay que agregar el incremento en los niveles de contenido regional al que obliga este nuevo tratado comercial.

Automatización, interoperabilidad y manufactura aditiva

De acuerdo con el directivo, los países de la región tienen siete años para incrementar el contenido regional de los productos generados por la industria automotriz desde el 62.5 a 75 por ciento. Mortera dijo que el mayor contenido regional y el mayor valor agregado que este supone puede conseguirse de forma más sencilla a través de las tecnologías que integran la Industria 4.0.

De acuerdo con Mortera, las tecnologías que tendrán un mayor impacto en el piso de manufactura, tanto en México como en el mundo, serán la automatización, la interoperabilidad entre las distintas celdas de la manufactura; así como la manufactura aditiva, que se conoce popularmente como impresión 3D.

Al respecto, Claudia Rodríguez, gerente de Mercadotecnia y Membresía de la Association for Advance Automation (A3), advirtió que tan sólo en los primeros seis meses del 2019, de los 16,488 robots que se vendieron en todo el mundo por un total de 869 millones de dólares, 3,676, es decir, una quinta parte, llegó a México.

Rodríguez aseguró que este fenómeno se ha mantenido para México desde hace varios años, pues entre 2010 y 2019 el número de robots en el país ha crecido 81%, siendo los sectores automotriz, de electrónica y farmacéutico los que han logrado alcanzar crecimiento en el número de robots que usan en su producción de hasta 220% anual.

[email protected]