Este 16 de junio, IBM celebró 100 años de vida. No es la más antigua: Siemens (nació en 1847), Nokia (1871) y Hitachi (1910) llegaron antes. Lo que sí puede presumir, es de ser la segunda empresa más redituable del sector, con ingresos anuales de 100 millones de dólares (Apple es la número 1) y de sentar parte de su transformación justamente en México.

¿Cómo se celebró este centenario?

La idea de celebrar 100 años es demostrar cómo nos hemos transformado. Una empresa no llega al centenario si no se transforma y si no tiene valores. Podemos presumir de ambas: pasamos de ser una empresa de hardware a ser una firma de servicios, innovación y ciencia. Fuimos además, la primera en dar trato igualitario a las mujeres y de crear una política de no discriminación racial en Estados Unidos , dijo Hugo Santana, presidente y director General de IBM México y Centroamérica.

Así, todos los empleados de IBM en los 170 países en donde tiene presencia, celebraron haciendo alguna actividad de voluntariado. Y en Nueva York, realizaron una conferencia de liderazgo con 100 jóvenes del mundo (uno, mexicano).

¿Y en México? En concreto, IBM donó en el país sistemas educativos para niños en Monterrey, Jalisco y Querétaro, así como licencias de su software "Reading Companion" para aprende ringlés.

Asimismo, abrieron un centro innovación de software para pymes en Santa Fé (Ciudad de México); aumentaron su inversión en su campus de Guadalajara para abrir un laboratorio de servicios tecnológicos; tendrán en la Ciudad de México un stand físico para mostrar qué han hecho en 100 años; y canalizaron nuevas actividades a sus oficinas de Legaria (Ciudad de México), amén de que IBM sigue con los planes de levantar su filial en Querétaro, para incentivar la innovación en esa región.

MÉXICO E IBM

Por el talento que genera, México es uno de los 20 países en donde IBM ha decidido crecer y aumentar su inversión. También es uno de los 17 países que dan servicios a otras naciones , dijo Hugo Santana, presidente y director General de IBM México y Centroamérica, en entrevista con El Economista.

¿La prueba? IBM llegó a México en 1927 y fundó en Guadalajara una de sus principales maquilas en 1975. En este país invierte 20 millones de dólares anuales y ha logrado convenios con 11 universidades mexicanas, a quienes hace importantes donaciones, da cátedras, ayuda a crear programas de estudio y de donde saca talentos para impulsarlos a nivel mundial.

¿Anécdotas que lo confirmen? Santana parece tener demasiadas:

- Uno de los 32 científicos involucrados en el proyecto de la computadora Watson , es mexicano.

- Tienen a una científica mexicana en el Laboratorio de Carolina del Norte.

- Otro en su Centro de Excelencia de Europa

- Y uno más en su Laboratorio de Arizona.

- Asimismo, acaban de recibir a un mexicano que regresó de un entrenamiento de China y a otro que llegó de los Laboratorios de Brasil.

- Por si fuera poco, en la Academia de Ciencias de IBM se presume la presencia de tres científicos mexicanos y una mexicana.

México le ha aportado a IBM 27 patentes, a las que se sumarán 16 más que están en evaluación. Asimismo, el país ha sido calificado como la tercera mejor fábrica de software, al ser una de las cinco empresas mexicanas en obtener la certificación CMMI5. Y en Guadalajara, hemos abierto tres líneas de producción , dijo Santana.

EL GRAN RETO: LA IMPOPULARIDAD

Pero en estos 100 años, no todo ha sido tan sencillo.

Algunos lo recordarán: IBM logró ser tan poderosa en los años 70 que se le apodó el Gigante Azul (por el color de su logo). Había razones: creó las computadoras que se usaron en la misión espacial Apolo; el código de barras; la cinta magnética de las tarjetas de crédito; el sistema electrónico de las aerolíneas; las máquinas de escribir eléctricas; las calculadoras electrónicas; y se convirtió en el vendedor principal de PCs e impresoras personales…

Sin embargo, también se le catalogó como una empresa dinosaurio , por sus prácticas empresariales casi fascistas (según relatan algunos ex empleados), el trato distante con sus clientes y con la prensa. Así, después de grandes momentos de gloria, para 1993 registró 8,000 millones de dólares en pérdidas.

Fue entonces cuando decidió transformarse: vendió su negocio de PCs a Lenovo, su unidad de discos duros a Hitachi y también el de impresoras, para enfocarse en la investigación, la ciencia, la creación de software y la venta de consultoría a empresas. El proceso de transformación ha sido doloso para muchos: ha tirado muchas cabezas y ha durado casi ocho años.

Con tantos cambios, IBM ha tenido que luchar en los últimos años, en prácticamente todo el mundo, por limpiar su imagen.

Según un sondeo realizado en redes sociales, los menores de 20 años ni siquiera la conocen y quienes sí saben de su existencia, no puede evitar recodar cómo jamás hizo caso a las pymes ni hablaba con sus clientes . Otros, simplemente aseguran que la empresa les da flojera: no hace nada interesante .

No somos perfectos. Sabemos que tenemos el gran reto de dar mejor atención al cliente pero sí estamos trabajando en ello en todo el mundo. En México, hemos capacitado a mucho personal, finalizó Santana.