Para CAF Banco de Desarrollo de América Latina, hoy en día, América Latina es más joven, más digital, más urbana y su sociedad tiene mayor expectativa de servicios por parte de los estados. De acuerdo con Carlos Santiso, director de Innovación Digital del Estado de CAF, la necesidad de servicios en la relación gobierno y ciudadanía pone en evidencia que, en muchos casos y sobre todo entre los gobiernos municipales, existe una brecha entre la sociedad y el Estado en materia de digitalización y transformación digital.  

“Muchas veces tenemos sociedades conectadas del siglo XXI y seguimos con estados, en particular municipales, que siguen en otra época”, dijo Santiso en entrevista. El directivo del banco de desarrollo aseguró que, en este contexto, el desafío no radica en un tema tecnológico sino en cambios culturales y de mentalidad de los gobiernos en su relación con los ciudadanos.

“La tecnología no es la solución, es el medio para cambiar la cultura de atención al ciudadano; cambiar la mentalidad de que el ciudadano debe servir al Estado al rellenar solicitudes cuando es más bien el Estado el que debe acercarse al ciudadano”, dijo.

Durante el seminario El futuro del gobierno en la era digital, organizado por CAF y la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México, Santiso estableció cuatro desafíos de gobierno digital en América Latina: el diseño de modelos de gobernanza digital; impulsar al sector público a través de los datos; habilitar la prestación de servicios digitales y fomentar la generación de talento en materia tecnológica en el sector público.   

Por esta razón, añadió, CAF busca apalancar la transformación digital del Estado para mejorar vidas y este es el origen de la Dirección de Innovación Digital del Estado dentro del banco de desarrollo. Los objetivos de esta dirección y de los servicios que la institución ofrece a los gobiernos de todos los niveles de sus países miembro es mejorar los servicios a los ciudadanos y las empresas para construir gobiernos más ágiles, abiertos e innovadores promoviendo la innovación digital y la inteligencia de datos.

Respecto de la forma en la que se relacionarán con los gobiernos y las instituciones de los países, Santiso dijo que CAF trabaja en función de la demanda que hay. “Estamos iniciando este proceso para ponernos a disposición de los países de América Latina que soliciten el apoyo”, dijo.

Añadió que en el caso de México, todavía no hay trabajo realizado, pero que la institución se encuentra en pláticas con los gobiernos de la Ciudad de México y de Guadalajara. “México es un país miembro muy importante de CAF y estaremos al tanto de las solicitudes que nos hagan tanto a nivel federal, estatal y los gobiernos municipales, estamos aquí para apoyar porque es un banco de México también”, dijo.

Municipios, la ruta del gobierno digital en América Latina

El directivo de CAF aseguró que los apoyos dependerán de la demanda de cada país, pues en cada uno hay necesidades distintas y no puede haber un plan para todos. “Hay un montón de municipios y de ciudades, entonces vamos poco a poco, desarrollando exactamente lo que es de utilidad y necesario”, dijo.

Para Santiso, los gobiernos municipales son esenciales en este proceso de digitalización al ser quienes están más cerca de los ciudadanos. “Hay una necesidad de apalancar lo que hay a nivel local tanto en temas de atención al ciudadano en ventanillas como en temas de eficiencia del gasto, porque hay muchos países en los que los municipios transfieren recursos pero no se hace necesariamente de la mejor manera”.

Recomendó a los gobiernos no poner en “cajillas” temas que están vinculados, como la conectividad y el gobierno digital. “Si no tienes conectividad, no tienes acceso y si no tienes acceso, no tienes servicios y si no hay servicios, no hay demanda, entonces hay que pensar en cómo se vincula esto”, dijo.    

Añadió que, en este sentido, hay tres temas importantes para la región que son: la conectividad y la regulación de las telecomunicaciones; la economía digital y la habilitación de la nueva economía de datos con nuevas tecnologías, y la calidad del Estado en sus procesos para que sean más ágiles y eficientes, lo que reduce la corrupción, y también en la relación del Estado con el ciudadano, para proveer servicios que la gente espera.

[email protected]