Bancos cambiarios como CIBanco, Monex, Intercam y Base se han visto beneficiados de la volatilidad registrada en el tipo de cambio, destaca un documento de Fitch Ratings.

La calificadora expone que la depreciación del peso respecto al dólar, de casi 40% de forma acumulada en los últimos dos años, ha significado ganancias sobresalientes para estos bancos. Entre el 2013 y el 2016, en promedio, la rentabilidad operativa sobre activos ponderados por riesgo fue 3.3 por ciento. Esperamos que continúen los resultados positivos, dado el entorno incierto .

La agencia detalla que por su naturaleza de otorgar servicios de intermediarios de divisas y pagos internacionales, que contribuyeron con más de 70% del total de sus ingresos a diciembre del 2016, estas instituciones se benefician de la volatilidad cambiaria y si bien ésta resulta en volúmenes de operación menores, lo anterior se compensa porque los márgenes de intermediación se amplían.

No obstante, considera que su modelo de negocio sigue concentrado, pues la mayoría de estos bancos proviene de una figura no bancaria, su evolución ha sido gradual y, en muchos casos, no han consolidado plenamente un modelo bancario diversificado.

Aún dependen de ingresos volátiles por la intermediación bancaria. Han expandido de forma gradual el otorgamiento de créditos comerciales, aunque el ingreso originado por estos es todavía poco relevante (diciembre del 2016: 15% del total en promedio) .

Aunado a ello, refiere que a pesar de las tasas de crecimiento de doble dígito en cartera, su franquicia en el sistema bancario es modesta, y considera que su modelo de negocios seguirá concentrado en la actividad cambiaria en el corto y mediano plazos.

Fitch indica que, pese al crecimiento acelerado en préstamos, estos bancos han logrado controlar la calidad de su portafolio, aunque las concentraciones elevadas por acreditado continuarán siendo un riesgo relevante. La calificadora considera que una porción importante de los clientes de estos bancos puede ser sensible a cambios en políticas económicas y comerciales del exterior .

No obstante, precisa que la mayoría de estos bancos muestra niveles de capitalización adecuados, gracias a aportaciones de capital recurrentes, las cuales compensan el crecimiento de cartera acelerado y mitigan en parte las concentraciones altas por cliente. Asimismo, refiere que la estructura de fondeo de la mayoría de los bancos cambiarios está dominada por la captación creciente de depósitos a plazo, principalmente clientes institucionales, por lo que el perfil de los depositantes es más sensible a los movimientos en tasa y condiciones económicas adversas.