La empresa de tecnología de pagos Visa reveló este martes que el gran fallo técnico que sufrió este mes afectó a 5.2 millones de operaciones, la mitad en el Reino Unido.

Visa, que hizo esta revelación en una carta al comité parlamentario británico que investiga el apagón, dijo que muchos consumidores no pudieron pagar en Europa durante 10 horas el viernes 1 de junio.

La empresa se disculpó “sin reservas” y esbozó un plan de compensaciones.

“En total, para las tarjetas emitidas en el Reino Unido y el resto del mundo (...) se iniciaron 51.2 millones de operaciones”, escribió la directora ejecutiva de Visa Europe, Charlotte Hogg. “De éstos, 5.2 millones no se procesaron correctamente”, añadió.

De acuerdo con los datos de la compañía, específicamente en Reino Unido, de los 16 millones de tarjetas que hay actualmente activas, 1.7 millones sufrieron el impacto de la disrupción del servicio. Por otro lado, durante el tiempo que duró el problema se iniciaron 27.6 millones de transacciones, de las cuales 2.4 millones no se completaron.

Visa explicó que, actualmente, operan dos centros de datos en Reino Unido que centralizan las transacciones de toda Europa y éstas se sincronizan regularmente.

Para ello, ambos centros cuentan con dos interruptores que dirigen las transacciones para ser procesadas. Si el primario falla, el secundario se activa automáticamente.

El problema ocurrió a causa de “una avería parcial muy rara” en el interruptor de uno de sus centros de datos y no se activó.

Pese a esto, el centro siguió tratando de sincronizarse con el otro, lo que ralentizó su capacidad para procesar las transacciones que recibía. Como respuesta a este fallo, la compañía de pagos se puso en contacto con el fabricante del interruptor y programó sus centros de datos para que, si se detectan los mismos errores, el centro apague automáticamente el interruptor fallido.