El clima de inseguridad y violencia que vive México y su limitada competitividad podrían estar restando unos dos puntos del PIB al crecimiento de la economía, advirtió la analista principal de Riesgo Soberano de Standard and Poor’s (S&P), Lisa M. Shineller.

Asumiendo que, tal como lo estima la Secretaría de Hacienda, la inseguridad tiene un impacto de 1% del PIB anual, el crecimiento de la economía el año pasado debió de haber sido de 5% en vez de 4% que se registró , observó.

La analista comentó que es muy difícil medir el costo de la violencia en la economía, sobre todo, porque no han identificado empresas que estén retirándose del país.

Incluso, evidenció que se ha observado la llegada de compañías de nuevos sectores al país, como el aeroespacial, lo que les llama fuertemente la atención. Sin embargo, consideró que, de escalar el ambiente de inseguridad, estos mismos industriales podrían comenzar a evaluar el costo-beneficio de mantener los negocios en México.

COMPETITIVIDAD RESTA

De visita en México para participar en la conferencia anual de S&P, dedicada este año al efecto de las elecciones presidenciales sobre la calificación soberana, consideró que la baja competitividad podría ser otro factor que limita el desempeño económico.

Y se apoyó en proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), para explicarlo.

La OCDE tiene un estudio sobre la competitividad en el sector de las telecomunicaciones y esto pudo haber afectado el crecimiento también en términos del PIB , refirió.

Explicó que en la calificación soberana de México sí están incorporados ambos elementos; sin embargo, el peso de la inseguridad no es un determinante de la percepción financiera que tiene el país.

OPERACIÓN CRECIMIENTO

Al tocar el tema de las elecciones presidenciales, la analista consideró que es el impulso al crecimiento económico un tema de coincidencia en los discursos de los cuatro candidatos a la Primera Magistratura.

Esta evidencia es un factor positivo para la agencia, comentó.

Destacó también que mantienen una percepción de que las finanzas se mantendrán estables, sin distinción de quién resulte ganador de la contienda electoral. Esto, por la certidumbre que otorgan los 15 años precedentes de estabilidad en la administración de cuentas públicas y de la política monetaria.

Esta confianza será destacadas si se llega a presentar una alternancia del PAN al PRI, como partido gobernante, enfatizó.

Y aún si se diera el triunfo del candidato de izquierda, la especialista confió que las instituciones financieras y la regulación económica otorgan garantías importantes de estabilidad.

REFORMAR O NO…

En su análisis, Shineller estimó que, de llegar Enrique Peña Nieto a la Presidencia, aún si contara con mayoría de su partido en el Congreso, tendría que mostrar su capacidad de negociación para conseguir el apoyo de todas las corrientes del PRI para conseguir el apoyo de reformas incluso constitucionales.

Es decir, la apertura de Pemex a la inversión del sector privado.

En cambio, proyectó que en la virtual llegada de la candidata Josefina Vázquez Mota o de Andrés Manuel López Obrado, es altamente probable que no alcancen mayoría de sus partidos en el Congreso, lo que los obligaría a desarrollar una capacidad de negociación muy importante para poder realizar cambios de fondo.

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