El alto crecimiento demográfico y el bajo crecimiento económico a nivel global están generando presiones en los sistemas de pensiones públicos y privados, indica un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Perspectivas de las Pensiones 2014 .

La crisis estimuló a que la mayoría de los países aceleraran reformas para que sus sistemas de pensiones sean financieramente más sostenibles. Entre los cambios se incluían aumentar los impuestos a los ingresos de pensiones y mayores contribuciones; así como la reducción de la indexación de las pensiones y el aumento de la edad de jubilación , según el estudio.

Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, dijo que la única forma de obtener un ingreso decente en la jubilación es incrementando la contribución y la edad de jubilación.

El aumento de la edad de jubilación puede ayudar, pero se necesitan más esfuerzos para ayudar a los trabajadores a encontrar y conservar sus empleos , dijo Gurría.

Actualmente, México es de los países que no ha implementado reformas para incrementar la edad de retiro, que es de 65 años, pese a que en los próximos años la esperanza de vida en las mujeres crecerá en 19.6 años más y para los hombres 17.9 años.

Además, las aportaciones que realizan los mexicanos que ahorran para su retiro es de 6.5%, muy por debajo del promedio en los países de la OCDE, que es de entre 10 y 13% de su sueldo mensual.

En México, la tasa de reemplazo que recibirán las personas cuando se jubilen será de 28.5%, mientras que el promedio de los demás países de la OCDE es de 54.4 por ciento.

En países como Australia, Corea, México, Eslovenia y Suiza, las personas de edad avanzada parecen estar en un riesgo mucho mayor de la pobreza que el resto de la población; mientras que en Hungría, Grecia, Luxemburgo y España, las personas mayores tienen menos probabilidades de ser pobres , destaca el informe.

El documento refiere que de no modificar los sistemas de pensiones, el gasto para los gobiernos será mayor. Tan sólo en el 2011, el promedio de los 34 países de la OCDE gastó 18% de su presupuesto en pensiones. México gastó menos de 10 por ciento.