Los fondeadores de las uniones de crédito que se encuentran bajo supervisión y vigilancia de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores descuentan entre uno y tres puntos porcentuales de tasa de interés respecto de lo que cobran a otros clientes que no tienen regulación, informó Ernesto Moya, presidente del Consejo Mexicano de Uniones de Crédito.

Destacó que la vigilancia por parte del órgano regulador de los bancos los vuelve un sector más confiable para los inversionistas y para la banca de desarrollo, sus principales fuentes de fondeo.

La tasa de interés promedio que pagan es de 8%; sin embargo, ésta varía en función del sector al que están dirigidas.

En los últimos dos años nos han puesto reglas del juego iguales que a un banco, lo que al principio se podría ver como una lata desde el punto de vista de los costos y la administración; sin embargo, se ha convertido en una gran virtud, ya que los socios y los fondeadores se sienten cómodos al sentir que es un sector regulado , dijo el representante de las uniones de crédito.

PAGO POR LA VIGILANCIA

Este año, las uniones de crédito registradas ante la CNBV deberán pagar al órgano regulador por concepto de inspección y vigilancia 28 millones de pesos, las sofomes 90 millones de pesos y las sofoles 16 millones de pesos.

La Secretaría de Hacienda autorizó a la CNBV cobrar a 125 uniones de crédito, 19 sofoles y 22 sofomes la verificación que este año realizará a los intermediarios.