Con el objeto de contrarrestar las presiones inflacionarias adicionales y reforzar la contribución de la política monetaria al mencionado proceso de convergencia, y tomando en cuenta el incremento de 25 puntos base en el rango objetivo para la tasa de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió por unanimidad incrementar el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 50 puntos base, para ubicarla en 5.75 por ciento.

Los cinco integrantes de la Junta de Gobierno del banco central mexicano votaron a favor de subir a un 5.75% desde un 5.25%, la tasa de interés interbancaria a un día, tomando en cuenta un deterioro en el balance de riesgos para la inflación en el corto plazo, que representó la quinta alza durante el año.

Hacia adelante, la Junta de Gobierno seguirá muy de cerca la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazo, en especial del traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio a los precios, sin que ello signifique que se tenga un objetivo para este.

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También se mantendrá vigilante de la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, sin descuidar la evolución de la brecha del producto. Esto, con el fin de estar en posibilidad de continuar tomando las medidas necesarias para consolidar la convergencia eficiente de la inflación al objetivo de 3.0%, con toda flexibilidad, en el momento y la magnitud en que las condiciones lo requieran.

La mayoría de los miembros de la junta del Banxico sostuvieron que la actividad económica mundial continuó presentando una recuperación hacia finales del año, la cual podría persistir en el 2017. En cuanto a la evolución de la economía mexicana, señalaron que en el tercer trimestre esta mostró una reactivación, después del bajo crecimiento registrado en el trimestre previo.

En este contexto, apuntaron que no se han presentado presiones significativas provenientes de la demanda agregada sobre el nivel general de precios. Por su parte, destacaron que el resultado del proceso electoral de Estados Unidos ha incrementado el riesgo de la adopción de políticas que pudiesen llegar a incidir negativamente en la relación bilateral de México con dicho país.

Todos los integrantes de la Junta advirtieron que la inflación general anual aumentó en noviembre, al ubicarse en 3.3%, la mayoría sostuvo que este resultado es producto tanto de la gradual tendencia al alza que ha presentado la inflación subyacente, la cual ha respondido sobre todo al efecto de la depreciación cambiaria sobre el subíndice de precios de las mercancías, como del impacto que han tenido sobre la inflación no subyacente los incrementos en algunos precios de productos agropecuarios y de las gasolinas de la frontera norte.

Para el 2017, la Junta de Gobierno prevé que tanto la inflación general, como la subyacente, se sitúen por arriba del objetivo de inflación, acercándose ambos indicadores a niveles próximos a 3% hasta el finales del 2018.

Adicionalmente, anticiparon que la inflación general y la subyacente se ubicarán ligeramente por arriba de 3.0% hacia el cierre de este año, mientras que para el 2017 estimaron que tanto la inflación general, como la subyacente, registren incrementos adicionales, cerrando el año dentro del intervalo de variabilidad. Se espera que en el 2018 tanto la inflación general, como la subyacente, retomen una tendencia convergente al objetivo de 3.0%, en la medida en que se vayan desvaneciendo los efectos de dichos choques. En este contexto, todos consideraron que el balance de riesgos para la inflación ha seguido deteriorándose.

La mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno indicó que la actividad económica mundial continuó presentando una recuperación hacia finales de 2016. Añadió que dicha reactivación podría persistir en el 2017, lo cual se sustenta fundamentalmente en la expectativa de una política fiscal muy expansionista por parte de la nueva administración de Estados Unidos.

Uno de ellos añadió que las políticas de desregulación financiera propuestas también podrían impulsar el crecimiento global. No obstante, otro señaló que para el 2016 en su conjunto, se espera una desaceleración de la actividad global por segundo año consecutivo.

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Adicionalmente, la mayoría apuntó que aún prevalece incertidumbre sobre los efectos de las medidas de política comercial que podrían llegar a ser implementadas en Estados Unidos, tanto en su crecimiento, en el mundial, así como en los flujos globales de comercio e inversión extranjera.

Por otro lado, la mayoría de los integrantes resaltó el aumento del precio del petróleo. Uno de ellos especificó que tal recuperación resultó del acuerdo en la OPEP, e indicó que esto podría conducir hacia un nivel de precios sostenible más elevado a nivel global. En este contexto, otro miembro consideró que el balance de riesgos para la economía global continúa a la baja.

erp