A la Convención Bancaria del año pasado, Andrés Manuel López Obrador acudió todavía como candidato de la izquierda. Ahí, ante los banqueros de todo el país, lanzó aquella declaración que no gustó a muchos, de que si volvía a perder él, ya no amarraría al tigre.

Sin embargo, desde aquella convención, el tabasqueño perfilaba un trato cordial con los bancos, uno de los sectores económicos más poderosos del país. En ese entonces les dijo que, si ganaba, no tenían de que preocuparse pues no afectaría a la banca. Les afirmó que se les necesitaba y dejó claro que sí era necesaria una mayor inclusión financiera.

Un año después, Andrés Manuel López Obrador acudirá a la 82 Convención Bancaria, ahora como presidente. Está confirmada su presencia en la ceremonia de clausura de mañana viernes, donde Luis Niño de Rivera, de Banco Azteca, tomará el mando de la Asociación de Bancos de México para los próximos dos años.

Acuerdos desde el inicio

Pero, prácticamente desde que López Obrador obtuvo el triunfo, el gremio bancario, al igual otros sectores empresariales, inició el acercamiento con el equipo del que sería el próximo gobierno.

Fue así que en los meses posteriores, se fueron delineando los proyectos a desarrollar durante los siguientes seis años en materia de inclusión financiera.

Así, en los primeros días de enero, el presidente López Obrador y el gremio bancario presentaron en Palacio Nacional el Plan de Impulso al Sector Financiero con ocho puntos torales.

CoDi y cuentas para adolescentes

Uno de los puntos principales y que se presentará en su prueba piloto esta misma semana es la plataforma de pagos electrónicos desde el celular, CoDi. Se trata de una herramienta que correrá por la misma carretera que el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios que administra el Banco de México, y que dará la posibilidad de que cualquier persona que tenga un teléfono inteligente y una cuenta básica ligada a éste pueda realizar pagos desde el celular utilizando, en parte, la tecnología Quick Response.

Serán cuatro bancos los que participen en la prueba piloto que inicia en estos días, el resto de las instituciones tendrán la obligación de hacerlo a partir de septiembre.

Otra medida que se anunció en enero y que prácticamente ya debe estar en marcha es la posibilidad de que los jóvenes de entre 15 y 17 años de edad puedan abrir cuentas bancarias básicas sin necesidad de un tutor. Ello, se explicó, debido a que hay millones de jóvenes en este rango de edad que ya trabajan o reciben recursos, pero que no pueden tener sus propias cuentas.

Otras medidas que se anunciaron en ese evento fueron: la posibilidad de que los usuarios abran crédito de nómina con cualquier banco, sin importar que no sea éste en el que se le disperse su salario. También se anunció una regulación de reportos y préstamos de valores; el fortalecimiento de incentivos para la incorporación de empresas al mercado de valores, así como la eliminación de discriminación entre inversionistas; mayor flexibilidad a intermediarios financieros, lo mismo que al régimen de inversión de las afores y la reconfiguración y el fortalecimiento de la banca de desarrollo.

Dispersión de recursos

Otra forma de colaboración con la banca que se anunció en las primeras semanas de gobierno, fue que serían Banco Azteca y Banorte, en los que la administración se apoyaría en una primera etapa para dispersar los recursos de los diferentes programas sociales que ha presentado.

Ello hizo ruido, dado que se cuestionó que haya sido por adjudicación directa y no por licitación. A lo anterior, se respondió que obedeció a la infraestructura con la que cuentan estos bancos.

Sin embargo, con el transcurso de los días, se dio a conocer que no solamente serán estos bancos, sino que otros se sumarán. El objetivo a largo plazo de ello es que las personas beneficiarias se puedan sumar poco a poco al sistema financiero formal al otorgárseles más productos y servicios por parte de la banca.

La elección del presidente de ABM

A inicios de febrero, se dio a conocer que Luis Niño de Rivera, presidente de Banco Azteca, fue electo como presidente de la Asociación de Bancos de México para el periodo 2019-2021.

Comisiones, un tema espinoso

Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas, al menos no con el Legislativo, dominado por el partido en el poder.

En noviembre pasado, la bancada de Morena en el Senado presentó una iniciativa que buscaba prohibir ciertas comisiones que cobran los bancos.

Al ser uno de sus principales ingresos, durante esos días las acciones de los bancos que cotizan en Bolsa registraron pérdidas importantes.

Los bancos tuvieron que salir a aclarar que la información en la que se sustentaba la iniciativa no era correcta. Además, el propio presidente de la República tuvo que desmarcarse al decir que su gobierno no afectaría a los bancos. Ello calmó un poco las aguas.

Aunque la iniciativa sigue y al parecer se presentará al pleno en breve, ésta ya tiene ciertas modificaciones, en las que al parecer todos los involucrados están de acuerdo.