Zurich.- El mayor banco de Suiza, UBS, anunció este martes la eliminación de casi 10,000 empleos como parte de una reorganización de su división de inversiones, que se tradujo en fuertes pérdidas en el tercer trimestre.

A fin de septiembre, el banco suizo tenía 63,745 empleados en todo el mundo, y la intención de la entidad es llegar a fin de 2015 con un total de efectivos de aproximadamente 54.000.

El personal más afectado será el de la banca de negocios en Londres y Nueva York. Unos 2,500 empleos serán eliminados en Suiza, precisó en conferencia de prensa el director geenral del banco, Sergio Ermotti.

El año pasado, UBS ya redujo su personal en 5,500 puestos de trabajo.

Con la reestructuración, el banco de Zurich espera ahorrar 5.400 millones de francos suizos en tres años, y concentrar la banca de inversiones en el asesoramiento, el análisis financiero, las acciones, los mercados de cambios y los metales preciosos, y abandonar las actividades en renta fija.

El origen de la reestructuración está en la división de banca de negocios, que padece dificultades crónicas desde el estallido de la crisis de las hipotecas basura "subprime" en 2007. Esa rama de UBS sufrió entonces cuantiosas pérdidas, de las que se recuperó a duras penas.

El banco de inversiones le causó otros quebraderos de cabeza al grupo cuando se descubrió el año pasado un fraude de un ex corredor de Londres, Kweku Adoboli, que costó a UBS cerca de 1,800 millones de euros.

UBS despidos

A ello se añade la presión sobre el secreto bancario suizo y el reforzamiento de la reglamentación bancaria internacional, más exigente con los niveles de fondos propios.

La reestructuración anunciada tendrá como efecto una carga excepcional de 3.100 millones de francos suizos, a la que se añade una carga sobre la deuda del grupo de 863 millones.

En consecuencia, UBS ha sufrido una pérdida neta de 2,200 millones de francos suizos en el tercer trimestre (1.800 millones de euros), frente a un beneficio neto de 1.000 millones de francos un año antes.

Si se eliminan los costes financieros de la reestructuración y otros elementos excepcioanles, el beneficio antes de impuestos es de 1,400 millones de francos suizos en el tercer trimestre de este año, precisó el banco.

"Es una decisión difícil de tomar, en particular en una actividad como la nuestra, que se basa en personas", expresó el director general del banco, Sergio Ermotti, en el comunicado divulgado.

"Ciertas reducciones de puestos de empleo serán compensadas por la tasa de fluctuación natural, y tomaremos todas las medidas que sean necesarias para atenuar el impacto global de esos cambios", añadió el ejecutivo.

En cuanto a los resultados del tercer trimestre, Ermotti declaró que todas las actividades del banco "han registrado una rentabilidad al alza".

La situación, sin embargo, no va a mejorar rápidamente.

El banco espera una carga de reestructuración suplementaria de unos 500 millones de francos suizos y una nueva pérdida en el cuarto trimestre.

Pese a estas dificultades, el banco logró atraer nuevos capitales.

Su división de gestión de fortuna (sin incluir las Américas) atrajo 7,700 millones de francos de la región Asia-Pacífico, de los mercados emergentes y de clientes acaudalados.

En el cuatro trimestre, el banco espera seguir atrayendo dinero fresco pese a un entorno económico difícil.

En cuanto al pago de dividendos, reanudado en 2011 después de cuatro años, Ermotti indicó que el banco distribuirá un dividendo el año próximo.

A partir de 2015, el grupo prevé distribuir la mitad de su beneficio en forma de dividendos.

Los inversores aplaudieron estas medidas esperadas desde hace tiempo y anunciadas por la prensa en los últimos días. La acción de UBS cerró con una ganancia de 5,87% en 13,89 francos suizos, en un mercado que subió 0,48%.

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