“El grupo de expertos que realice una propuesta a la reforma en pensiones en México debe anteponer el interés de los trabajadores”, indicó José Antonio Llaneza, country head de afore Principal, quien es originario de Chile, donde también se creó un comité de expertos para realizar la reforma en pensiones del país andino.

Platicó a El Economista que el comité de trabajo en su país sirvió en gran medida para generar consciencia de que era necesario hacer un cambio en el sistema de pensiones, pues el ahorro que se hacía era insuficiente para garantizar una buena calidad de vida en la vejez; además de que también se tenían que resolver problemas del mercado laboral y de costos fiscales.

“La clave para que el grupo de trabajo tenga éxito es que todos los participantes pongan en el centro de la discusión las pensiones que merecen tener los trabajadores; es decir, pensiones que les permitan mantener su nivel de vida cuando ya dejen de trabajar”.

De acuerdo con la reforma a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), que está parada en la Cámara de Diputados, una vez que se promulgue, la Secretaría de Hacienda deberá convocar a un grupo de trabajo conformado por diversos expertos que diagnosticará el sistema de pensiones y que, con base en ello, se pueda realizar una propuesta que implique una reforma integral.

En el 2014 se creó en Chile la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones, la cual estuvo conformada por 24 miembros nacionales e internacionales que se encargaron de estudiar el sistema de pensiones de 1980 y la reforma del 2008 para que a través de un diagnóstico sobre las deficiencias se pudieran hacer propuestas que mejorarían el sistema.

“La comisión se debe enfocar en resolver los problemas de los trabajadores sin ningún tipo de sesgos políticos o representando algún tipo de interés eso ayuda a que la sociedad entienda que es un tema que se tiene que atender”, consideró Llaneza.

Confía en que el grupo de trabajo en México pueda lograr políticas públicas que sean útiles para los trabajadores y que no pase como en Perú, “donde hicieron una ley que permite al trabajador retirar 95.5% de sus recursos y ello realmente no resolvió el problema de las pensiones en el país”.

Diferentes grupos de trabajadores

El directivo de Principal comentó que uno de los retos que enfrentará el grupo de trabajo en México es identificar el perfil de los trabajadores mexicanos que se encuentran en diversas situaciones.

Mencionó que, en la afore que representa, identifican cuatro grupos. El primero es el de aquellos trabajadores que están cotizando en el sistema y que van a tener derecho a una pensión, pero ésta será insuficiente, debido a las bajas aportaciones.

En el segundo están los que cotizan en el sistema, pero no alcanzan a registrar las 1,250 semanas para solicitar una pensión.

“Para este caso, sería recomendable que los trabajadores pudieran hacer aportaciones voluntarias que puedan ser equiparables a semanas de cotización”.

En el tercer grupo, indicó, se encuentran los trabajadores que no están en el sistema, es decir, los informales. A su parecer, para este grupo, el gobierno debería generar incentivos para que se inscriban al sistema de afores y los pueda apoyar con aportaciones.

En el cuarto grupo están aquellos trabajadores que empezaron a cotizar en 1997 con los parámetros que hoy se tienen en el sistema y que se retirarán con pensiones bajas, destacó el directivo.

“Si asumimos que eventualmente se hará una reforma profunda, deberíamos pensar en cómo se podría apoyar a esos trabajadores para que la transición sea más suave y no tengan este quiebre de pensiones, dado que es la primera generación por afores”.

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