Los grupos terroristas del mundo cada vez buscan más formas para poder financiar sus actos y mover fondos ilícitos para lograr sus fines, por lo que las tecnologías emergentes pueden atraer a estas organizaciones para recaudar fondos con el fin de apoyar sus actividades, según la conferencia ministerial No Money for Terror 2019.

Hace algunos días, en Melbourne, Australia, se reunieron más de 65 delegaciones, incluidos representantes de 15 organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas y el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y organizaciones del sector privado, para la conferencia, que es organizada por el gobierno de Francia.

Ahí, se discutieron y evaluaron los desarrollos de los principales riesgos, tendencias y métodos de financiamiento al terrorismo y se llegó a la conclusión de que, si bien la tecnología tiene cosas positivas en países en desarrollo para la inclusión financiera y el acceso a los mercados, también pueden ser un foco de atracción para los grupos terroristas.

“Se señaló que las oportunidades que brinda la tecnología también pueden atraer a los terroristas que buscan plataformas de propaganda, reclutamiento y recaudación de fondos para apoyar actividades maliciosas”, se puede leer en la declaración final de la conferencia.

Según el documento, emitido por el gobierno de Australia, en la conferencia también se reconoció la necesidad de identificar los riesgos emergentes de las nuevas plataformas de tecnología financiera e implementar medidas de mitigación antes del uso generalizado de éstas por parte de los terroristas.

El reporte señala que hay una amenaza global por la evolución del terrorismo, pues las organizaciones terroristas tienen agilidad y adaptabilidad para aprovechar las situaciones emergentes y debilidades en los marcos de la lucha contra el terrorismo.

“Las organizaciones terroristas dependen de la financiación para mantener sus actividades e interrumpir y prevenir los flujos financieros hacia el terrorismo es una de las formas más efectivas para combatir el terrorismo”, describe el documento.

De acuerdo con la declaración, las estrategias para contrarrestar la evolución de la amenaza terrorista deben ser holísticas y basarse en la cooperación mutua entre los gobiernos, sector privado y sociedad civil.

Derrota de ISIS

En el documento se señala que a pesar de las derrotas recientes del Estado Islámico (ISIS) en Siria e Irak, su capacidad, e incluso los cientos de millones generados por sus actos terroristas, son una amenaza significativa en el mundo.

Otro de los puntos que se abordó en dicha conferencia, fue el de contar con enfoques internacionales que ayuden a contrarrestar la utilización de fondos obtenidos por terroristas durante las tomas de rehenes.

“La toma de rehenes por parte de terroristas para recaudar fondos es una fuente importante de ingresos para los grupos terroristas que respalda su capacidad de reclutamiento y operativa, y es un incentivo para que los grupos emprendan nuevos secuestros por mayores rescates”, se alertó en el documento.

Asimismo, se indicó que es necesario acotar los riesgos del financiamiento al terrorismo que se hace por medio de organizaciones sin fines de lucro.

Las organizaciones terroristas buscan las mismas capacidades logísticas que las organizaciones sin fines de lucro, lo que las hace potencialmente vulnerables al abuso por parte de terroristas y redes terroristas”, apunta el documento.

En este sentido, se añade que se discutieron estrategias para fortalecer los sectores sin fines de lucro contra el abuso por parte de terroristas, incluso mediante la realización de evaluaciones de riesgos, entre otros mecanismos.