El sector de ahorro y crédito popular y la llamada banca de nicho serían consideradas para tener una regulación diferenciada como se busca hacer con las entidades financieras tradicionales, comentó Juan Pablo Graf Noriega, jefe de la unidad de banca, valores y ahorro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“Son muchos más jugadores los que hay en el sistema financiero y tenemos que ver cómo se desarrollan, y cuando hablamos de regulación diferenciada, también tenemos que ver a esos sectores”, dijo a El Economista en el marco de la 82 Convención Bancaria que se realizó en el Puerto de Acapulco.

El funcionario mencionó que, México desde hace varios años se inició con la regulación diferenciada, especialmente con las instituciones más grandes que debían establecer los acuerdos que se lograron de Basilea.

Recordó que si bien, la regulación bancaria es bastante exigente en México, se deben considerar las condiciones que tiene cada entidad financiera.

“Lo que hay que revisar es que los bancos estén regulados y supervisados especialmente en la parte medular del negocio que atienden”, remarcó el funcionario.

En este sentido, dijo que hay que transitar con un segmento importante de la banca que no está clasificado como tal, como la de nicho, que tiene una licencia bancaria completa y por eso la autoridad le dice: “si quieres hacerlo todo, entonces te voy a regular y supervisar en todo”.

“Traje a la medida”

Arturo Herrera, subsecretario de Hacienda, comentó que, en general, la regulación diferenciada, trata de crear condiciones más favorables y acordes al tamaño de cada institución financiera, es decir, “hacer trajes a la medida por grupos de inversionistas”.

“Vamos a buscar una regulación que sea más inteligente, que se pida la misma información y que adentro del gobierno podamos tener un depósito informativo, de tal forma que las distintas instituciones no estén pidiendo la misma información a través de distintas ventanillas”, dijo por su parte a su llegada a la Convención Bancaria.

Remató que el objetivo principal de la regulación diferenciada es reducir los costos administrativos de los bancos y evitar trámites innecesarios.

“Por ejemplo hay instituciones que tienen operación de banca de inversión o patrimonial, pero no hacen créditos hipotecarios y con la regulación actual se les obliga a todos a presentar reportes sobre cualquier línea de actividad, es decir, tienen que presentar reportes de créditos hipotecarios o de vivienda, aunque no los den”, dijo Herrera.

En tanto, Graf Noriega reconoció que, en la regulación diferenciada también deben considerarse sectores de ahorro y crédito popular, los cuales son muy diversos e incluso muy grandes.

“Si uno pone el ranking de los bancos del menor al mayor y luego una lista de jugadores de crédito popular, se da uno cuenta que hay intermediarios que ya están arriba de la tabla medida de los bancos. Hay que ver cómo se están regulando y supervisando. Entonces no es sólo una cuestión de la banca, es algo que se ve para el sistema financiero común”, puntualizó.

Falta profundidad en el sistema financiero

El jefe de la unidad de banca, valores y ahorro de Hacienda refirió que, si bien se han hecho avances en el sistema financiero, aún le falta profundidad, es decir, generar los mecanismos para llegar a un mayor número de personas en el país, especialmente en las zonas rurales.

“Tenemos un sistema bancario muy fuerte que tiene elementos de fortalezas que se ven en su capital, en su liquidez y rentabilidad. Sin embargo, es un sistema bancario al que le falta profundidad, llevar más de un servicio, no sólo de crédito, sino otro tipo de servicios que mejoren las condiciones de vida de la población mexicana”.

Remarcó que, el que exista una mayor inclusión financiera puede contribuir a un mayor crecimiento de la economía mexicana y de disminuir de la pobreza y las desigualdades.

Aprovechó para mencionar la importancia de la era tecnológica, la cual brinda ambiciosas oportunidades para generar los mecanismos que ayuden a llevar los servicios financieros a cualquier parte del país.

Ejemplificó el caso del Cobro Digital (CoDi), con el cual su busca comprar cualquier bien y servicio a través de un código QR que se tenga en cualquier teléfono inteligente y con ello pagar en cualquier establecimiento.

“Lo que es muy importante es desarrollar el ecosistema de pagos, que cada vez podamos pagar más cosas con el CoDi. En ese sentido, el esfuerzo que hacen los bancos y las autoridades para llevar el CoDi a lugares rurales requerirá también de nueva infraestructura”.