Especialistas del sector de microfinanciamiento en México volvieron a alertar sobre el riesgo de sobreendeudamiento en este tipo de créditos, principalmente en las regiones centro, sur y sureste del país. Por ello, consideraron que es necesario instrumentar diversos mecanismos para mitigarlo antes de que sea una problemática real.

En el XI Encuentro Nacional de Microfinanzas, organizado por el Programa Nacional del Financiamiento al Microempresario, José Manuel Valverde, funcionario de esta instancia, destacó que el sobreendeudamiento en el sector ya es una realidad, toda vez que explicó que hay personas que tienen créditos con varias instituciones al mismo tiempo y en algunos casos contratan en unas para pagar a otras.

Consideró que los caminos hasta ahora seguidos para tratar de evitar el sobreendeudamiento, como es la consulta y el reporte a las sociedades de información crediticia, no son los adecuados, pues comentó que en este caso el reporte a los burós ha representado más costos que beneficios para las entidades que integran el sector.

Celso Garrido Noguera, especialista de la UAM Azcapotzalco, coincidió en que el sobreendeudamiento comienza a ser ya un tema preocupante, pero no sólo en México, sino en diferentes partes del mundo, ello a raíz de las diferentes crisis.

A su vez, Rocío Cavazos, funcionaria del Deutsche Bank, también refirió que en México sí hay índices de crecimiento sustanciales en materia de sobreendeudamiento, aunque no tan elevados como en otros países.

Para el director de Control Interno e Inclusión Financiera de Compartamos Banco, Yerom Castro, siempre habrá el riesgo, en cualquier parte, de que alguien no pueda pagar parte de sus deudas, aunque aclaró que mora no significa precisamente que alguien esté sobreendeudado.

Reconoció que hay exceso de oferta y demanda de microcréditos, pero que para evitar el sobreendeudamiento tiene que haber una responsabilidad tanto de las empresas al consultar y reportar a las sociedades de información crediticia, evaluar la capacidad de pago del cliente y asesorarlo, como del usuario de servicios financieros de pedir sólo lo que pueden pagar y elegir la opción que mejor le convenga y no todas las que se le presentan.

eduardo.juarez@eleconomista.mx