No sólo los contribuyentes que se adhirieron al programa de repatriación de capitales se beneficiaron de éste, sino también el sistema financiero mexicano, el cual logró captar más de la mitad del capital repatriado para ser invertido en éste.

Cerca de 76% del capital que se retornó el año pasado a México a través del programa del SAT fue invertido en el sistema financiero, informó Adrián Guarneros Tapia, administrador general de Recaudación del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

“Gran parte de los recursos, cerca de 76%, fueron invertidos en el sistema financiero, ya sea a través de fusiones de uniones de crédito o casas de Bolsa u otras instituciones que componen el sistema financiero mexicano, lo que también ha ayudado a dar soporte al mercado de capitales”, precisó en entrevista.

El programa de repatriación de capitales, el cual otorgaba diferentes beneficios a los contribuyentes que tenían su dinero en el extranjero, logró regresar al país un total de 385,000 millones de pesos. En este sentido, el sistema financiero recibió en inversiones alrededor de 292,600 millones de pesos.

Asimismo, el administrador general de Recaudación indicó que 20% de lo repatriado, es decir, alrededor de 77,000 millones de pesos, fueron invertidos en personas morales a través de la compra de acciones que éstas emiten.

Los 15,400 millones de pesos restantes, que representa alrededor de 4% de lo repatriado, se invirtieron en otros instrumentos, como la compra de terrenos o construcciones en territorio nacional, inversión en desarrollo y tecnología, así como pago de pasivos.

“El programa dio muy buenos resultados; el capital invertido a través de estos instrumentos nos sirve, a su vez, de palanca en el desarrollo económico del país”, acotó Adrián Guarneros.

De acuerdo con el decreto presidencial, los contribuyentes tenían hasta el 31 de diciembre del año pasado para avisarle al fisco en dónde iban a invertir su capital durante los próximos dos años. Sin embargo, aún existen contribuyentes que no han dado aviso al SAT.

Si bien el programa de repatriación beneficiaba a los contribuyentes con una tasa de 8% de Impuesto sobre la Renta (ISR), lo cual parecería hacer “perder” al fisco, ellos no fueron los únicos que salieron ganando, destacaron analistas de EY.

Abril Rodríguez, socia de Impuestos Internacionales de EY, indicó que los contribuyentes que se adhirieron al programa generarán, a través de sus inversiones, ganancias y rendimientos, los cuales tendrán que ser reportados al SAT en sus próximas declaraciones anuales.

“Las personas se preguntaban que en dónde ganaba el fisco y justo en la parte de las inversiones es donde se gana (...) ya al venir estos recursos y dejar la huella en México al ser invertidos por dos años se vuelven fiscalizables, es decir, los contribuyentes tendrán que declararlo año con año. Es lo que ganó el SAT, una mayor fiscalización”, explicó por su parte Óscar Ortiz, socio líder de Impuestos para el sector financiero de EY.

Los expertos coincidieron en que si bien el SAT tenía conocimiento de que había dinero en el extranjero, no sabían la cantidad exacta de lo que había, así que con la repatriación al menos conoce una parte de los contribuyentes que tienen recursos fuera del país y que deben pagar impuestos.

“Tener dinero fuera del país no es delito, así que si después de los dos años obligatorios de la inversión el contribuyente vuelve a sacar su capital de México, al menos ahora el fisco sabrá de la existencia de éste y podrá pedirle al contribuyente que cumpla con el cumplimiento de las obligaciones fiscales que deriva el mantener capital en otros países”, refirió Abril Rodríguez.