Las sofoles y sofomes agropecuarias están operando bajo control, por lo que no se prevé ningún sobresalto como ocurrió con algunas hipotecarias, afirmó el director de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), que opera el Banco de México, Rodrigo Sánchez Mújica.

Dado que el FIRA es el único fondeador, está muy vigilado el apalancamiento de las intermediarias del sector rural, explicó al ser entrevistado por El Economista.

Hay mucho control y cuidado en el análisis de crédito , aseguró. Incluso dijo que para el caso de las sofomes no ven riesgos , ya que el trato que se le da es igual al de las sofoles con las que trabajan.

El funcionario recordó que antes operaban en el sector de los intermediarios no bancarios en el área agropecuaria 15 sofoles y ahora sólo quedan siete, el resto se convirtió en sofomes.

La mayoría de las entidades están especializadas en la producción de caña de azúcar y otras se dividen en agropecuarias y agroindustriales. Además, mencionó que algunas sofomes trabajando con el microcrédito que ofrecen los fideicomisos.

Bien cubiertos

La cartera vencida y la capitalización se encuentran en niveles aceptables, aseguró.

Rodrigo Sánchez Mújica refirió que en el 2008, cuando se observó una gran volatilidad en los precios de algunos commodities, no se vieron afectados, porque a la hora de analizar los créditos se ve la opción de que tengan vinculado las coberturas para protegerse.

Estos derivados de futuros nos sirven para amortiguar los impactos en los vaivenes de los precios de los productos agropecuarios, ya que en muchos casos se utiliza el modelo de agricultura por contrato, en donde se pacta un subsidio de la prima de 50 por ciento .

Las sofoles agropecuarias nacieron con el propósito de replicar el éxito que tuvieron los intermediarios en el área hipotecaria, en 1995.

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