El sector financiero de la City de Londres podría obtener un resultado peor que su rival de Nueva York, según el primer borrador de un acuerdo de cooperación en materia de servicios financieros entre Reino Unido y la Unión Europea (UE), como muestra un documento visto por Reuters.

La industria británica de servicios financieros ha quedado en gran medida aislada de la UE, hasta ahora su mayor cliente, desde que el 31 de diciembre finalizó el periodo de transición del Brexit. El sector no está cubierto por el acuerdo comercial que firmaron las dos partes.

El intercambio de acciones y derivados de la UE, por ejemplo, ya ha sido transferido de Reino Unido hacia Europa continental.

Londres y Bruselas se comprometieron a establecer un Memorándum de Entendimiento para fines de marzo, que incluye negociaciones periódicas e informales sobre las normas financieras y la supervisión del mercado.

Un primer borrador de este documento, visto por Reuters, tiene menos contenido que un acuerdo firmado en el 2016 entre la UE y Estados Unidos (EU), dijeron responsables del sector.

El acuerdo estadounidense, por ejemplo, indica que la equivalencia, una referencia al sistema de la UE para conceder acceso directo al mercado a las empresas financieras extranjeras, debe estar “basada en resultados”.

Reino Unido también pidió que la equivalencia de la UE se base en resultados, lo que permitiría centrarse en que las normas financieras de ambas partes produzcan el mismo resultado. Sin embargo, en el proyecto de memorándum entre la UE y Reino Unido no se menciona la equivalencia basada en los resultados.

El texto de la UE es deliberadamente menos ambicioso que el acuerdo con EU y no refleja ni siquiera la profundidad actual de la relación con los acuerdos bilaterales ya firmados entre los reguladores individuales en Londres y Bruselas, según una fuente del sector financiero.

La Comisión Europea (CE) se negó a comentar el documento. El Ministerio de Finanzas británico no hizo comentarios inmediatos.

Bruselas ya dejó claro que incluso un Memorándum de Entendimiento acordado no supondrá automáticamente un mayor acceso a la UE para el sector financiero londinense, más allá de un permiso temporal para saldar las operaciones con derivados de la UE.