El sistema financiero de Brasil tiene suficiente liquidez para enfrentar las amenazas que representa el Covid-19 y ha recuperado la solvencia que tenía antes de la pandemia, pero la rentabilidad se ha visto impactada y las pérdidas por créditos incobrables podrían aumentar, dijo el martes el Banco Central.

En su reporte semestral de estabilidad financiera, el banco central dijo que veía signos iniciales en 2021 que considera positivos, ya que los efectos de la pandemia en la banca siguen disminuyendo de cara al segundo semestre, aunque pidió "prudencia" ante la segunda ola de contagios.

"Las señales iniciales para 2021 también fueron positivas, pero el escenario es de prudencia, ya que estos datos aún no han tenido en cuenta los efectos del agudo aumento de los casos de Covid-19 que recientemente presenciamos", dijo el banco central en su informe.

"Aunque no se esperaba, este escenario podría generar pérdidas crediticias superiores a las estimadas", indicó. Las pruebas de estrés se llevaron a cabo en la segunda mitad del año pasado, cuando la economía se estaba reabriendo y recuperándose del impacto inicial de la pandemia, y el recuento de casos de Covid-19 y el número de muertos estaban cayendo.

El banco central dijo que el sistema financiero tenía cantidades holgadas de liquidez, los niveles de solvencia habían regresado a la situación previa a la pandemia y el sistema estaba bien equipado para enfrentar los desafíos adicionales que plantea la emergencia sanitaria. Las instituciones financieras aumentaron la cantidad y calidad del capital en el segundo semestre del año pasado, y las provisiones contra pérdidas futuras alcanzaron máximos históricos, dijo el banco central.

Sin embargo, la rentabilidad de los bancos sufrió, cayendo por primera vez desde la recesión de 2015-2016, aunque esto no planteó ningún riesgo de estabilidad financiera y las perspectivas para 2021 son de recuperación.