El sector asegurador mexicano se encuentra a la vanguardia en lo que se refiere al marco regulatorio y a los niveles de solvencia, no obstante le falta más dinamismo de acuerdo con la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).

“El sector está a la vanguardia en términos de solvencia y regulación. De manera paradójica en lo que se refiere al crecimiento, no estamos a nivel mundial, o sea estamos por debajo de los estándares mundiales”, dijo Ricardo Ernesto Ochoa Rodríguez, presidente de la CNSF, en su presentación en la 29 Convención de Aseguradores.

Ernesto Ochoa señaló que la importancia del seguro se debe al rol económico y social que desempeña, por lo que al dinamizarlo no sólo se va a traducir en un mayor negocio para las aseguradoras, sino que también en un beneficio para la economía y la sociedad.

Al cierre del 2018, el sector asegurador registró una penetración de 2.2% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que lo coloca por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que está en 8.9 por ciento.

En línea con lo anterior, Ochoa Rodríguez refirió que una de las metas primarias es alcanzar, al menos, el promedio de América Latina. De acuerdo con un estudio de Fundación Mapfre, la participación de los seguros en la economía de la región es de 3.4 por ciento.

Respecto a las insurtech, el presidente de la CNSF declaró que éstas pueden traer muchos beneficios al sector al reducir costos, además de poder llevar el seguro a más sectores de la población que este miércoles no están cubiertos.

“Esto puede permitir un desarrollo muy amplio de los canales de distribución que puedan beneficiar a esta población que no está cubierta y que puede ser de la más vulnerable a ciertos eventos y que hoy no está asegurada”, dijo Ricardo Ernesto Ochoa.