Ante la dificultad de instrumentar mayores estímulos fiscales, se requiere una tasa todavía más baja para ayudar al proceso de recuperación, advirtió el Subgobernador del Banco de México (Banxico), Jonathan Heath Constable.

“De no atenderse adecuadamente, la economía podría sufrir daños estructurales prácticamente irreparables. Para esto se requiere contar con el mayor apoyo posible, pasando de la actual postura monetaria modestamente expansiva a una altamente acomodaticia”, evidenció a los demás miembros de la Junta de Gobierno.

Durante la Reunión del cuerpo colegiado del Banxico, con motivo de la decisión de política monetaria que por mayoría abrió una pausa en la flexibilización, Heath dio el voto disidente, al pedir un recorte de 25 puntos base.

En sus argumentos, divulgados en la Minuta de aquella reunión, subrayó la relevancia de “señalar que (la política monetaria) se mantendrá así (altamente acomodaticia) por un largo tiempo”.

Para el banquero central, la pausa no es admisible cuando se anticipa una baja sensible en la inflación en noviembre ante una baja sensible en la inflación en noviembre ante las bajas en los precios de los energéticos, frutas y verduras y por los descuentos en muchas mercancías en el Buen Fin.

Un día antes de conocerse las Minutas, el Gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León desechó el argumento, al explicar que el comportamiento de los precios de mercancías no alimenticias relacionadas con los descuentos por el Buen Fin, no son consistentes en el tiempo para la inflación.

“Es probable que la extensión y magnitud de ofertas por el llamado Buen Fin fueron mayores ante la debilidad de la demanda y la necesidad de llamar la atención de los hogares. Pero la pausa nos permite conocer más información en los próximos datos sobre la persistencia o no de estos descuentos”, dijo el Gobernador en la conferencia de prensa donde presentaron el Informe Trimestral.

Bancos, foco de atención

En el marco de la lenta recuperación económica, uno de los miembros de la Junta de Gobierno apuntó que pese a que la banca cuenta con niveles sólidos de capital y liquidez, el deterioro en su cartera sigue latente.

Argumentó que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) debe promover que los intermediarios financieros restructuren los créditos de clientes solventes con problemas de liquidez y busquen minimizar los índices de morosidad.

Otro miembro destacó que “ante la expiración de los criterios contables especiales, es importante prestar atención a los indicadores de estrés en el sistema financiero”.

Esta preocupación por la solvencia de los clientes de la banca fue también discutida en la Reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed en su reunión de noviembre, como consta en las minutas. Ahí, destacaron que la deuda de hogares y empresas puede ampliarse ante el riesgo de una recuperación lenta.

Sensibilidad de flujos de capital

Otro miembro consideró que dada la elevada sensibilidad de los flujos de capital en México, “es imperativo mantener un seguimiento cauteloso y calibrar la política monetaria, con el fin de evitar incrementar las vulnerabilidades financieras del país en un entorno internacional incierto y con un riesgo país elevado”.

En la conferencia donde Banxico presentó su informe trimestral, Díaz de León sostuvo que “la Junta de Gobierno ha buscado conducir la política monetaria de tal forma que pueda propiciar el funcionamiento ordenado del mercado, con el objetivo de preservar el poder adquisitivo”.

Y reconoció que Banxico enfrenta un entorno mas complicado que otros bancos centrales que han tenido una brecha negativa del producto como México pero la inflación por debajo de la meta, lo que les ha permitido tener otros elementos monetarios para poner en su economía.

“Nosotros hemos tratado de identificar el balance que mejor reconcilia los choques que estamos enfrentando con el cumplimiento de nuestro mandato y en plena conciencia del entorno complejo que se enfrenta a nivel global”, dijo el Gobernador.

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