El financiamiento público a la vivienda se ha desacelerado en los últimos dos años, de acuerdo con estadísticas de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF).

Mientras en el 2010 se colocaron 1 millón 115,000 apoyos hipotecarios a través del Infonavit, Fovissste y otras entidades como bancos y sofoles, para el año pasado, el número bajó a 1 millón 26,000 unidades financiadas.

De acuerdo con estimaciones de Bank of America Merrill Lynch, (BofA-MLynch) el número de acciones hipotecarias de los organismos del sector público y privado podría presentar una ligera recuperación para fines del 2012, para cerrar con 1 millón 86,000 financiamientos.

Al respecto, Carlos Peyrelongue, estratega de inversión en BofA-MLynch comentó que el financiamiento al sector suele replicar la situación económica.

Particularmente, en los últimos dos años se ha visto afectado por una más cuidadosa oferta de crédito; sobre todo, el dirigido al segmento de interés medio y residencial.

Para este año, otro elemento que será determinante para la colocación de créditos, sobre todo de interés social, será la que resulte de la iniciativa del gobierno para impulsar la construcción de modelos de casas en varios niveles, en los polos cercanos a los centros de trabajo.

TODOS GANAN

A diferencia del negocio de las casas -que una vez entregadas la desarrolladora cobra la totalidad de la edificación-, explicó el estratega, en la vivienda vertical se tiene que esperar hasta que está terminado el bloque entero de varios pisos.

La clave es buscar un mecanismo donde se baje el capital de trabajo y de esa manera la desarrolladora pueda darle la vuelta al dinero para hacer rentable la iniciativa que tiene el Infonavit para estimular el desarrollo de viviendas verticales y sustentables , comentó.

De acuerdo con el estratega, así se podría aprovechar la iniciativa del Infonavit que pretende replicar la experiencia de Brasil, donde pagan a la desarrolladora cuando ha completado 75% de la obra. Entonces, mandan un inspector y pagan 50% del valor de la edificación, lo que permite a la desarrolladora mover más rápido el capital de trabajo, aclaró.