Las aseguradoras, sea directamente o a través de terceros, ya no podrán vender seguros mediante engaños con el gancho de que son sin costo o gratis, cuando a la hora de la hora, sí se los cobran al usuario.

Esto, luego de que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) publicara las disposiciones en materia de sanas prácticas, transparencia y publicidad aplicables a las instituciones de seguros, aunque a las entidades se les da un plazo de 180 días para que cumplan con las mismas.

En el documento, la comisión considera como una práctica insana de las aseguradoras, inducir al usuario a la contratación del seguro mediante engaños utilizando términos ambiguos o que no concuerden con las características del producto publicitado o comercializado.

También menciona como prácticas insanas, proporcionar información incompleta o que induzca al error sobre los productos de seguros que se ofrecen, y omitir informar al usuario de pólizas de gastos médicos y accidentes personales, que éstas podrán contar con una cláusula de preexistencia, misma que delimita el pago de la indemnización.

Asimismo, no proporcionar al usuario el número de póliza; negarle la posibilidad de cancelar o dar por terminado el contrato por teléfono, cuando la venta haya sido realizada por la misma vía, y contactarlo para una aparente actualización de datos como justificación para realizar una comercialización de productos.

Otras prácticas no sanas son condicionar las promociones de productos de seguros que se ofrezcan al público en general, salvo que se incluyan frases como aplican restricciones; introducir condiciones que no concuerden con las ofertadas, publicitadas o comercializadas, y negarse a vender un producto básico estandarizado o ,de manera intencional, establecer condiciones encaminadas a dificultar su contratación.

De igual forma, incluir en las condiciones generales, la liberación de responsabilidades a cargo de las instituciones de seguros, cuando el incumplimiento sea por causas imputables a éstas; negar o retrasar el trámite de cancelación del contrato sin que exista causa justificada, y utilizar argumentos e información carente de veracidad, tendientes a manipular la contratación de un producto de seguro.

La Condusef refiere también que en la colocación de productos de seguros masivos a través de la venta por teléfono, las instituciones deberán especificar los términos, características y condiciones, los requerimientos adicionales dependiendo de la operación, los procedimientos para la cancelación y la responsabilidad de dichas instituciones.

Destaca que para que la venta de un seguro por teléfono se formalice, se debe obtener la respuesta positiva por parte del usuario e inmediatamente se generará un folio de cuatro dígitos para confirmar dicha respuesta, los cuales deberán ser tecleados como confirmación de la venta.

Una vez confirmada la venta, se le enviará al usuario un mensaje de texto (SMS) y/o correo electrónico que debe incluir una descripción completa del producto que está contratando, junto con sus principales cláusulas y exclusiones. Dentro del mensaje de texto y/o correo electrónico se deberá informar que el usuario cuenta con 48 horas para cancelar el producto sin responsabilidad a su cargo y el medio por el cual puede hacer válida la cancelación , expone.

Las disposiciones incluyen también medidas de transparencia que deben cumplir las aseguradoras. Por ejemplo, que los contratos de adhesión deberán dividirse en capítulos, apartados o incisos, con el fin de facilitar su lectura y procurarán no incorporar referencias a otros documentos, pues en caso contrario, se deberá incluir una explicación del texto referenciado.

En materia de publicidad, la Condusef establece que toda la que se le ofrezca al usuario respecto de los productos que ofrecen las instituciones deberá ser clara, veraz y oportuna, a efecto de promover la sana competencia, y no deberá ser engañosa, falsa u omisa, favorecer a la entidad a expensas de un tercero, inducir a error o confusión, ni incluir comparaciones falsas.

Tratándose de la oferta de productos financieros adicionales o ligados al producto solicitado por el usuario, la publicidad que lleve a cabo la institución de seguros deberá ser clara y precisa a fin de obtener el consentimiento para su contratación, sin que medie engaño o se induzca al error .

Las instituciones que no cumplan con estas disposiciones, se harán acreedoras a las sanciones respectivas.