Representantes de Banco Santander y de los sindicatos tienen previsto reunirse este lunes, para abordar la salida de unos 1,500 trabajadores de los servicios centrales en el marco de los ajustes de plantilla como consecuencia de la integración de Popular, adquirido a principios de junio tras su resolución.

La entidad y los sindicatos ya han celebrado varios encuentros, en los que la dirección de Santander ha expresado que a la salida de trabajadores se unirán más de 500 recolocaciones de empleados de servicios centrales en otras filiales del Grupo Santander.

Esta reunión se enmarca aún en el periodo informal de contactos que recoge el convenio de la entidad. Se fijó el 16 de noviembre como la fecha de inicio formal de la mesa negociadora al amparo de lo contemplado en el Estatuto de los Trabajadores.

De esta manera, será ese día cuando empiece a correr el plazo de un mes para cerrar el ajuste de plantilla.

Con o sin acuerdo, la reducción de plantilla en los servicios centrales de Santander Popular estará lista para mediados de diciembre.

Los sindicatos consideran “excesivo” y una “barbaridad” el ajuste que propone el banco, y aspiran a reducir la cifra de salidas y aumentar la posibilidad de recolocaciones.

En concreto, Comisiones Obreras han propuesto “medidas alternativas”, como la movilidad funcional, la flexibilidad interna y un acuerdo de prejubilaciones para minimizar el impacto sobre el empleo.

Por su parte, la Unión General de Trabajadores rechazó “cualquier medida traumática y unilateral que pueda tomar la empresa” y abogaron por “medidas que posibiliten un entendimiento como así ha sido en otras ocasiones, para obtener un acuerdo de desvinculaciones laborales a través de prejubilaciones y bajas voluntarias”.

En los servicios centrales y unidades territoriales de apoyo de ambos bancos, trabajan alrededor de 7,000 empleados. El banco, además, ha planteado 575 recolocaciones de trabajadores de Popular en otras filiales del grupo.