En un escrito enviado a la OCDE, el banco que preside Ana Botín muestra su apoyo a que se alcance “una solución basada en el consenso para asignar derechos tributarios a través de un marco justo, equitativo, coherente y consistente”.

Banco Santander considera que los gigantes tecnológicos como Google o Facebook tienen que pagar la parte de los impuestos que les corresponda allí donde generen los beneficios.

En los comentarios enviados a la OCDE sobre el documento: “Afrontando los desafíos fiscales de la digitalización de la economía”, que está en consulta pública, Santander explica que todas las empresas deben pagar “la parte justa de los impuestos” que les corresponda “allí donde obtengan los beneficios”.

De esta forma, añade, los gobiernos “podrán apoyar los servicios y la seguridad de los ciudadanos”, según el texto, que adelantó el jueves el diario La Información.

Se trata de una opinión expuesta ya en varias ocasiones por la presidenta de la entidad, Ana Botín, y el consejero delegado, José Antonio Álvarez, que han pedido en distintos foros que se aprueben “leyes neutrales” que traten a las empresas por igual si desarrollan las mismas actividades.

En el documento remitido a la OCDE, Santander expresa su apoyo a que se alcance “una solución basada en el consenso para asignar derechos tributarios a través de un marco justo, equitativo, coherente, consistente (y) fácil de implementar y gestionar por las empresas y las autoridades fiscales”.

El citado marco también debería ser lo suficientemente flexible como para tener en cuenta las características específicas de los distintos negocios e incluir medidas que impidan la doble imposición y un mecanismo robusto de solución de controversias, añade la entidad.

Este nuevo marco fiscal es esencial para confiar, no sólo en Europa, sino en todo el mundo, explica el banco, que apoya el calendario anunciado en enero del 2019 que prevé alcanzar en el 2020 un consenso sobre una solución a largo plazo a los desafíos fiscales más amplios derivados de la digitalización de la economía. “El cumplimiento de este calendario es esencial para la credibilidad de este proyecto”, refiere la entidad.

La OCDE utilizará los comentarios que ha recibido desde que abrió su documento a consultas a mediados de febrero, así como las aportaciones de las más de 500 personas que han participado en un seminario de dos días celebrado en su sede de París, para elaborar un plan de trabajo que presentará en la Cumbre del G20 a finales de junio.

Fuentes del organismo han señalado que se trata de tener en cuenta las posiciones de empresas, instituciones, organizaciones no gubernamentales (ONG) y académicos que han participado.

Además, recuerdan que el objetivo es lograr para finales del 2020 un consenso internacional sobre la fiscalidad de cara a los retos que plantea la digitalización de la economía.