Monterrey, NL. Salvador Orozco, subdirector de Análisis en Casa de Bolsa Santander, indicó que este año se prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 1.5% en México. Los factores que afectan son el menor crecimiento de las exportaciones no petroleras por desaceleración en Estados Unidos y la caída del gasto público en inversión, explicó.

Orozco dijo que en el país, ante la caída en la producción del petróleo, en el sexenio anterior cayó la inversión principalmente en obra pública.

“El actual gobierno dijo que ése es el problema por el que no crecemos”, indicó.

La producción de petróleo, dijo, estaba en 1.8 millones de barriles diarios a fines del año pasado, y continúa decayendo pues en enero produjo 1.6 millones de barriles diarios de petróleo.

El problema de Pemex, expuso, es que tiene una deuda financiera de 106,000 millones de dólares, más alta que la del gobierno federal por 62,000 millones de dólares.

Por tanto, la empresa productiva del estado tendrá que pagar deuda y no podrá hacer inversiones como quiere el Ejecutivo Federal en refinerías, aunque resulta un tema de seguridad nacional tener un inventario de combustibles.

Es necesario, dijo, que la empresa productiva del Estado invierta en extraer más petróleo y entonces ya podría invertir en reconfigurar las refinerías y construir una nueva.

Otras presiones

Salvador Orozco comentó que el gobierno Federal tiene otras presiones, como es el hecho de que para crecer más tendría que recortar gastos, aumentar impuestos o incrementar el déficit.

El presidente, “va a cumplir el tema fiscal pero cómo le va a hacer para corregir estos temas, el tipo de cambio se va a presionar si no cumple”, alertó el analista.