Grupo Financiero Santander elevó su estimado de crecimiento de este año para la economía mexicana a 2.2 desde 1.7% previo, por un mejor desempeño de las exportaciones y la expectativa de una gradual recuperación de la inversión privada.

Lo que estamos observando es que hay un cambio en los factores que están impulsando a la economía, una mejor demanda externa (crecimiento económico mundial y de Estados Unidos, en particular, y efecto de la depreciación del tipo de cambio real), aunque una menor contribución del sector consumo , argumentó.

La institución financiera recordó que en noviembre del 2016, después de la elección presidencial en Estados Unidos y con una elevada incertidumbre sobre las futuras relaciones con México, estimó que en el 2017 la economía mexicana crecería por debajo de 2.0 por ciento.

Ello, porque resultaría afectada por una desaceleración del consumo interno, debido al repunte de inflación, que ya anticipaba, así como a un panorama incierto para la inversión y las exportaciones.

Destacó que los riesgos para el consumo se han materializado por el lado de la inflación, que, estima, finalizará el año en 5.2%, debido a los impactos directos e indirectos de las alzas en precios de los energéticos en enero pasado así como a los efectos sobre la dinámica de formación de los precios de la depreciación acumulada del tipo de cambio.

Como consecuencia, los salarios reales han sido afectados y la dinámica de las ventas finales se ha moderado, argumentó en un análisis.

Indicó que uno de los elementos que apoyan su expectativa de que el consumo se desacelerará, pero no observará una contracción, es que el empleo formal sigue presentando buenos resultados, particularmente en el sector de manufacturas.

Estimó que el empleo formal crecerá este año 3.5% (650,000 nuevas plazas) contra su proyección previa de 3.0% (560,000 plazas), lo que apoya su expectativa de crecimiento del consumo de 2.4% en el 2017, desde 2.8% el año pasado, fundamentalmente por la afectación temporal en los salarios reales.

No obstante, destacó que desde el cierre del 2016 y al inicio del 2017, el sector de manufacturas ha presentado resultados mejores a lo esperado, en respuesta a una favorable dinámica de la economía de Estados Unidos, lo que ha impulsado a las exportaciones de México.

La dinámica del sector de manufacturas, junto con la del sector de servicios, ha permitido compensar la continua caída en la producción del sector minería (del cual 80% es petróleo y gas) así como una desaceleración inicial en el de construcción, lo que ha resultado en un mejor cierre de la economía en el 2016 e inicio del 2017, anotó.

Así, considera que la contribución de las exportaciones netas de bienes y servicios (en términos de pesos reales) mejorará respecto a lo observado en el 2016, y junto con ello prevé que el gasto de inversión privada se recuperará de manera gradual, relacionado con la trayectoria positiva que estima para las exportaciones.

En el sentido opuesto, acotó, sigue proyectando que el gasto gubernamental (sector público, estados y municipios) tanto de consumo como de inversión seguirá restando a la dinámica de la economía, tal como se observó en los dos años previos.