El saldo pensionario de las mujeres podría resultar 43.2% menor respecto al de los hombres debido al trabajo informal en que suelen desempeñarse, el bajo ingreso salarial y la reducida densidad de cotización que presentan, afirmó la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

De acuerdo con el reporte “Educación e inclusión financiera; aliadas de las madres para el futuro” del blog digital del órgano regulador, aunque las mujeres se han incorporado cada vez más al mercado laboral, 60% trabaja en empleos informales.

Además, por género, entre hombres y mujeres, también hay una importante brecha salarial que repercute en su ahorro de retiro y por ende en su jubilación.

El documento precisa que son las mujeres quienes presentan una menor densidad de cotización, al dejar de laborar, entre otras causas, por convertirse en madres y dedicarse al cuidado de los hijos.

A dichos factores se suma el que la esperanza de vida de las mujeres mexicanas es mayor a la de los hombres, al ubicarse actualmente en 79.8 años contra 75 años, y cuya circunstancia se espera continúe en las próximos décadas hasta llegar al 2050 a 84.8 años frente a 81.9 años de los hombres mexicanos.

La Consar destaca que actualmente es evidente la menor cotización de las mujeres en el Sistema de Ahorro para el Retiro, pues sólo les corresponde 39.6% de las cuentas individuales registradas; mientras que 60.4% pertenece a hombres.

Asimismo, 54.8% de las mujeres que cotiza de forma activa tiene menos de 40 años; y en los hombres la cifra representa 48.4 por ciento.

Explica que 72% de las mujeres tiene menos de 50,000 pesos ahorrados en su cuenta individual; mientras que en los hombres la cifra representa 64.8 por ciento.

Refiere que sólo 5.4% de las mujeres tiene ahorro voluntario en su cuenta individual contra 6.5% de los hombres, y apenas 41% realiza aportaciones voluntarias en ventanilla frente a 59% del género masculino.

La Consar resalta que las mujeres han realizado menos descargas de la aplicación AforeMóvil, al sólo ser usada por 27% de ellas, contra 73% de los hombres.