El uso de las reservas financieras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para mantener su viabilidad operativa debe hacerse acorde con la finalidad de cada fondo de reserva, de modo que no debe usarse un fondo para cubrir déficits de otros, afirmó Fernando Yllanes, consejero del sector patronal en el IMSS.

Es el caso de la Reserva de Operación para Contingencias y Financiamiento; la Reserva Financiera y Actuarial del Seguro de Enfermedades y Maternidad, y el Fondo Laboral Subcuenta, que “no deben usarse para cubrir algún déficit contrario para lo que fueron creados, como pudiera ser el Régimen de Jubilaciones o Pensiones con el Seguro de Enfermedades y Maternidad”.

Yllanes explicó que “desde hace muchos años se estableció una obligación para que estuviera bien determinado cada uno de los recursos y crear reservas, y en caso de ser necesario, echar mano de ellos para lo que se requiere, pero no que se convierta en una tesorería universal”.

Cada administración es distinta, sin embargo, se debe mantener la disciplina fiscal; hasta ahora el instituto ha reflejado avances que se deben mantener, “sabemos que la estabilidad económica es importante, y que las proyecciones sobre el crecimiento del país han ido cambiando y hace necesario voltear a ver las reservas, pero siempre y cuando se utilicen de manera adecuada”, explicó Yllanes.

De acuerdo con el reciente Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la situación financiera y los riesgos del IMSS del periodo 2018-2019, se estima que en el 2020 empiece el uso, de manera creciente, de las reservas financieras que den viabilidad financiera al organismo en la próxima década.

Dados los altos compromisos que tiene el IMSS “es muy probable que se tenga que echar mano de sus reservas”, dijo por su parte José Luis Carazo, integrante del Consejo Técnico del IMSS por parte del sector obrero, a la vez que comentó que el reciente informe ya fue aprobado por dicho consejo.

“Sí es posible que se lleguen a utilizar (las reservas). Tenemos un compromiso no sólo con los trabajadores afiliados, sino con quienes están en el Régimen de Jubilaciones y Pensiones y aún sigue siendo una carga para las finanzas del IMSS, pero, sin duda, es una curva que va a crecer; las proyecciones nos marcaban el 2034 para disminuir la curva. Eso generará una mayor estabilidad”, expuso Carazo en entrevista.

Recordó que en el 2012 se tenía un importante déficit de 25,000 millones de pesos “y ese déficit puso en riesgo la posibilidad económica del IMSS y que consideramos que en el 2015 ya íbamos a amanecer con muchas complicaciones; afortunadamente, las buenas medidas que se tomaron en recaudación, con estricto apego al presupuesto, bien manejado y la incorporación de la utilización tecnología le han dado viabilidad financiera al IMSS”.

Reunión SHCP-IMSS.

Ayer por la tarde, el director general del IMSS, Zoé Robledo, se reunió con el nuevo titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, a quien reconoció “su capacidad y compromiso”, y se dijo listo para apoyarlo “desde nuestras trincheras, pero en equipo trabajando por la cuarta transformación, por el IMSS y sus derechohabientes”.

Cabe señalar que se encuentran pendientes licitaciones para la compra de medicamentos, que fueron declaradas desiertas, como también se está en la antesala del nuevo proceso de licitación para realizar la distribución de los insumos que corren a cargo de la SHCP.