Las reservas internacionales registraron una segunda semana consecutiva al alza, lo que llevó el saldo a 174,953 millones de dólares, informó el Banco de México (Banxico).

En el periodo del 30 de enero al 3 de febrero, se registró un aumento de 162 millones de dólares, lo que permitió al instituto central acumular un nivel de reservas similar al que tenía en septiembre del 2013.

A pesar del incremento semanal, en lo que va del año, la reserva acumula una pérdida de 1,779 millones de dólares, que incluyen el uso de 2,000 millones de dólares por operaciones en el mercado abierto de los primeros días de enero.

Transacción que se completó en dos subastas de ventas de dólares conforme lo dispuesto por la institución, como medida de intervención discrecional en el mercado cambiario cuando se presenta algún episodio de volatilidad extrema.

Al sumar al saldo de reservas los 86,200 millones de dólares disponibles por el acceso inmediato que tiene el país a una Línea de Crédito Flexible (LCF) en el Fondo Monetario Internacional (FMI), el banco central tendría disponibilidad de 261,153 millones de dólares.

El incremento de la reserva en la primera semana de febrero fue resultado de las siguientes operaciones: la compra de dólares del Gobierno federal al Banco de México por 33 millones de dólares y un incremento de 195 millones de dólares, resultado del cambio de la valuación de los activos internacionales del instituto central.

Nivel confortable: FMI

Este nivel de reservas, reportado al 3 de febrero, es considerado como confortable según las métricas utilizadas por el FMI, si se asume que tendría que ser un saldo equivalente a tres meses de importaciones; o la cobertura total de los vencimientos de deuda de corto plazo.

No obstante, economistas privados como Alberto Ramos, de Goldman Sachs, explican que en un episodio de crisis, que suponga la presión potencial de la balanza de pagos el saldo de reservas actual representa un espacio limitado para una intervención sostenida del mercado cambiario .

Al sumar el saldo de reservas en dólares que tiene el Banco de México, a los 86,200 millones a los que tiene acceso en el FMI, por contar con la Línea de Crédito Flexible (LCF), la disponibilidad de divisas sube a 261,153 millones de dólares.

Sin embargo, la activación de esta herramienta se reflejaría en un costo que tendría que documentarse como deuda y su reembolso deberá darse en un periodo de 3.5 a 5 años.

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mfh