Para el 2020, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) comenzarán un esquema para rescatar 171,000 viviendas que se encuentran en abandono y que representan 26% de las 650,000 unidades que tienen está condición en todo el país y que fueron adquiridas con un financiamiento de la hipotecaria del Estado.

Para Carlos Martínez Velázquez, director general del Infonavit, la razón por la que sólo se rescatará de inicio 26% del total de las unidades en abandono que se adquirieron con un crédito hipotecario del instituto es porque dicho porcentaje tiene las condiciones para ser habilitado nuevamente; sin embargo, existen edificaciones que por su situación actual y características no podrán ser habilitadas.

“Hay algunas viviendas que son irrecuperables: están ubicadas en zonas de riesgo que sería ilegal tratar de recuperarlas, no se puede hacerlo; hay otras que no tienen servicios y que probablemente ningún municipio se va a atrever a hacer una inversión monumental porque no tienen recursos”, comentó Martínez Velázquez.

“A las que llegaremos —añadió— es a un número de viviendas que son recuperables, es decir, que tienen cerca los servicios o que ya los tienen, que tienen accesos carreteros. Estamos viendo por 100% de las viviendas que son recuperables y las que tienen condiciones para recuperarse”.

De acuerdo con el diagnóstico realizado por el Infonavit, en el país, seis entidades concentran 50% de las viviendas en condición de abandono: Ciudad de México, Tamaulipas, Chihuahua, Nuevo León, Sonora y Coahuila.

Alineado a PMU

Según lo que adelataron las autoridades sobre el esquema, el rescate de las 171,000 viviendas estará apegado a los lineamientos del Programa de Mejoramiento Urbano (PMU) que opera la Sedatu y que tiene la finalidad de mejorar las condiciones de habitabilidad de los barrios mediante intervenciones que reduzcan el déficit de infraestructura básica.

Asimismo, para dicha intervención se prevé que tanto el gobierno federal, como los locales, y la Iniciativa Privada participen en la rehabilitación de dichas viviendas así como de su entorno, que las haga funcionales y que se mitigue la posibilidad de que sean abandonadas nuevamente.

En una primera fase, se comenzará con la rehabilitación de unidades ubicadas en Tijuana y Mexicali, Baja California; Juárez, Chihuahua; Nogales, Sonora, y García, Nuevo León.

Puntos clave de la Primera Fase

En una primera fase, se trabajará con gobiernos locales en términos de:

• Mala ubicación de los conjuntos habitacionales

• Uso de suelo habitacional

• Servicio de transporte de mala calidad

• Presencia de grupos delictivos

• Presencia de grupos vulnerables (migrantes, jefas de familia)

• Vulnerabilidad ante desastres naturales.

• Equipamiento urbano deficiente o falta del mismo

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