En noviembre del año pasado, las remesas de los mexicanos que ingresaron al país fueron por 2,259 millones de dólares, con lo cual registraron su mayor caída mensual en el 2017, de 14.5% respecto a octubre del año pasado, cuando ingresaron al país 2,642 millones de dólares de mexicanos en el extranjero.

Anteriormente, la caída más pronunciada era la de enero del 2017, de 11.9%, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).

De igual manera, el Banxico dio a conocer que en noviembre se contabilizaron un total de 7.3 millones de operaciones —la mayoría de ellas, transferencias electrónicas— para el envío de remesas, 1.9% menos de lo que se hizo en el 2016.

Agregó que, en promedio, la remesa que enviaron los connacionales en el extranjero fue de 309 dólares, lo que fue 3.1% menor a lo que se registró en noviembre del 2016. En términos reales, las remesas, convertidas a pesos y descontando el efecto inflacionario, se contrajeron 15 por ciento.

“Los favorables indicadores económicos en Estados Unidos y la baja tasa de desempleo, que se sitúa en sus mínimos históricos desde inicios del milenio, han impulsado el envío de remesas a México en noviembre”, acotó un análisis de BBVA Bancomer.

No obstante, agregó, esto no fue suficiente para que se registrara un crecimiento debido a un efecto base. Además, 12 meses atrás, cuando Donald Trump, presidente de Estados Unidos, obtuvo la victoria en la elección presidencial, provocó directa e indirectamente que en noviembre del 2016 se presentara un crecimiento extraordinario de las remesas de más de 25 por ciento. En su comparación anual, la cifra en noviembre  pasado es 4.7% menor a la que se registró en el mismo mes del 2016, cuando fue por 2,370 millones de dólares.

Según el Banxico, la variación negativa que se presentó en noviembre es la primera que hay desde el 2012, cuando fue de 5.2 por ciento. “De enero a noviembre del 2017 se han observado tres caídas en el flujo de remesas y, en ocho ocasiones, crecimientos a tasa anual de hasta 19 y 15% en los meses de octubre y marzo, respectivamente. El 2017 se ha caracterizado por alzas y bajas repentinas en el flujo de las remesas, en parte, explicadas por el temor de los mexicanos en Estados Unidos a ser deportados o a la imposición de restricciones a las remesas y a los cambios en la política fiscal y comercial”, acotó BBVA Bancomer.

EL 2017, CON MONTO HISTÓRICO

Si bien en comparación anual y mensual las remesas tuvieron caídas, de enero a noviembre del año pasado ingresaron al país 26,167 millones de dólares, 6.15% más que en el mismo periodo del 2016 cuando registraron un acumulado de 24,650 millones de dólares.

De acuerdo con David Cervantes y Juan José Li Ng, analistas de BBVA, para el cierre del 2017 las remesas podrían superar el máximo histórico que se registró en el 2016, de 26,993 millones de dólares.

“Se estima que las remesas a México cerrarán el 2017 con un nuevo máximo histórico, en un monto cercano a 28,600 millones de dólares”, expresaron.

Del monto acumulado de remesas a noviembre, 97.6% (25,549 millones de dólares) se hizo a través de transferencias electrónicas, mientras que sólo 1.7% se hizo en efectivo y especie (470.8 millones de dólares) y 0.5% a través de money orders (146 millones de dólares).

ana.martinez@eleconomista.mx