Jugadores del ecosistema fintech coincidieron en que la ley y las reglas secundarias para el sector que ha establecido la autoridad acelerarán a la industria, pero pidieron que con ello no se detenga la innovación.

En el pánel La Tecnología Financiera y la Disrupción, dentro del Mexico Summit organizado por The Economist, Hugo Stevens, director de Banca Digital y Transformación Digital de Scotiabank, reconoció que es un sector que debe regularse, pero que las reglas deben ser balanceadas, pues dijo que no se puede matar una idea antes de que nazca.

No obstante, también consideró que hoy la banca es segura, y por lo tanto no debe competirse con reglas diferentes.

Señaló que el reto es tener ese balance de que la tecnología sea segura, pero que también permita probar ciertos modelos y, si éstos funcionan, aplicar ahora sí toda la regulación.

Fermín Bueno, cofundador y socio gerente de Finnovista, comentó que la Ley Fintech dará efectividad a lo que están haciendo este tipo de empresas en México, y emula a otras experiencias internacionales como el Reino Unido y Singapur.

Comentó que es una ley bastante abierta, y que el riesgo es que pueda parar la innovación, por lo que se debe trabajar en que ello no ocurra.

En este sentido, coincidió en que se debe dar seguridad, pero lo que no se puede detener es la innovación, de modo que es importante que el regulador esté en contacto con el sector.

René Salazar, gerente de Desarrollo de Negocios de PayPal México, comentó en tanto que la ley da certeza y traerá confianza en los productos y servicios financieros, lo que generará confianza para que la población los adopte. “Vemos oportunidad para que la disrupción se pueda acelerar”.

Fue en marzo pasado cuando el Ejecutivo federal promulgó la llamada Ley Fintech, esta semana se publicaron las primeras reglas en el Diario Oficial de la Federación y en los próximos días se estará publicando otra partes de las reglas secundarias, en una primera etapa.

Oportunidades y retos para la banca

El directivo de Scotiabank refirió que con la llegada de las fintech, habrá una disrupción en los servicios financieros, lo que representará oportunidades pero también retos para los bancos.

“Es una oportunidad de crecer el tamaño de mercado, nos permite llegar a nuevos segmentos y modelos de negocio”, dijo al destacar que los retos, por su parte, están en que si los bancos no están al nivel de las fintech, éstas ganarán terreno. “Es una oportunidad interesante, pero también un reto”.

En este sentido, mencionó que desde Scotiabank están trabajando en ambos flancos, al contar con una fábrica digital y hacer una transformación desde dentro, pero también colaborando con las fintech “porque tenemos que estar de la mano”.

El cofundador de Finnovista estuvo de acuerdo en que los bancos deben voltear hacia afuera, aunque algunos ya lo están haciendo.

“No es fácil cambiar una organización que lleva décadas haciendo el mismo negocio”.

El directivo de PayPal destacó que México tiene mucho potencial en este tema, por lo que desde esta plataforma se ve como una oportunidad de colaborar con todo tipo de instituciones financieras.

Los ponentes coincidieron en que lo que se busca con las fintech y servicios digitales es generar una mayor inclusión financiera, al llegar a sectores hasta hoy desatendidos.

eduardo.juarez@eleconomista.mx