El Programa de Impulso al Sector Financiero, anunciado el martes por el gobierno federal y el sector bancario, que contempla, entre otras cosas, la masificación de pagos electrónicos desde el celular e integrar a 30 millones de mexicanos al sistema, es complementario de la reforma en la materia del 2014, que buscaba principalmente que hubiera más crédito y más barato.

“Me parece que son reformas complementarias. No hay nada en lo que se haya anunciado (el martes) que elimine o que signifique meter reversa a lo que se hizo en el 2014. Creo que son complementarias y creo que tanto las medidas de esa reforma del 2014 como ésta pueden ayudar a tener un sistema financiero que cada vez pueda lograr una mayor penetración”, consideró Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer.

Una de las llamadas reformas estructurales que emprendió el ahora expresidente Enrique Peña Nieto al inicio de su sexenio fue la referente al sector financiero, para lo cual se modificaron más de 30 leyes. Además, se realizaron foros con los diferentes intermediarios financieros; hubo un fuerte cabildeo en el Legislativo, y se elaboró una extensa regulación secundaria.

En el caso del llamado Programa de Impulso al Sector Financiero, fue más inmediato, aunque se trabajó intensamente con el sector bancario, prácticamente desde julio pasado, y fue presentado seis meses después.

Ambas iniciativas buscan, fundamentalmente, lograr una mayor inclusión financiera en el país y a costos bajos.

El economista en jefe de BBVA Bancomer recordó que después de la reforma del 2014 hubo crecimientos muy notables en el crédito, pues se pasó de alrededor de 27% como proporción del PIB, a casi 37% al cierre del sexenio pasado.

Medidas positivas

Carlos Serrano calificó las medidas anunciadas como positivas, ya que apoyarán la inclusión financiera, y ayudarán a reducir sustancialmente el uso de efectivo, lo que disminuirá los niveles de corrupción, el crimen y la evasión.

“En particular, este mecanismo de cobros digitales, pagos a través del teléfono móvil para cualquiera que tenga este aparato, pensamos que va a incidir de manera importante en una reducción en el uso de efectivo, lo cual vemos positivo”, puntualizó.

Refirió que también ve positivas otras medidas para lograr una mayor inclusión financiera. Tal es el caso de que se permita a jóvenes de entre 15 y 17 años abrir cuentas por sí mismos, así como las que tienen como fin llegar a sectores donde hoy la banca no tiene presencia.

“El hecho de que haya una coordinación mayor entre las entidades dedicadas a lograr inclusión financiera en el medio rural creemos que es bueno. Además, no solamente las medidas están encaminadas a fortalecer esta inclusión y reducir el uso de efectivo, sino que también hay medidas que son positivas para el mercado de valores, en particular el tratamiento fiscal para las ofertas públicas iniciales.

“En general nos parece que son todos anuncios positivos, que van a traducirse primero en un mayor uso de medios de pago electrónicos, después en una mayor bancarización por la parte pasiva. Eso eventualmente se traduce en más crédito en el mediano plazo. Entonces, creemos que esto va a ayudar a que los niveles de penetración de crédito en México, que siguen siendo bajos para el tipo de economía que somos, aumenten de manera importante en los siguientes años”, expuso.

Reforma Financiera del 2014

Principales aspectos:

  • Se modificaron más de 30 leyes en un proceso largo.
  • Buscaba principalmente que hubiera más crédito y más barato.
  • Se fortaleció a la banca de desarrollo para actuar como de primer piso.
  • Se endurecieron las facultades de la Condusef para mejor protección al usuario.
  • Se buscaba que los bancos recuperaran más rápido créditos no pagados.

Programa de impulso al sector bancario 2019

Principales aspectos:

  • Se crea una plataforma de pagos mediante dispositivos móviles.
  • Se permite la apertura de créditos asociados a la nómina con cualquier banco.
  • Se regulan reportes y préstamo de valores.
  • Se fortalecen incentivos para incorporar empresas al mercado de valores.
  • Se flexibiliza el régimen de inversión de las afores.
  • Se permite que jóvenes de entre 15 y 17 años puedan abrir cuentas.
  • Se reconfigura y fortalece a la banca de desarrollo para bancarizar a más personas.