Para mejorar las pensiones que reciban los mexicanos, es fundamental que se incrementen tanto las aportaciones de 6.5% como la edad de retiro (65 años), consideró Carlos Noriega, titular de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

“Quisiera pensar que la reforma al sistema de pensiones, la que todos tenemos en mente, es la que debe aumentar el monto del ahorro y la edad de retiro. Son los dos pilares centrales que darán la diferencia entre tener una probabilidad de un retiro semejante, en términos de ingreso, a lo que se tenía en la vida activa”, dijo en su mensaje, pero la Secretaría de Hacienda aclaró que no se plantea aumentar la edad de jubilación.

Noriega comentó que en la reforma se considerarán temas fiscales, laborales, de salud y educativos.

Al participar en el Seminario Retiro y Salud 2019, organizado por la Asociación Mexicana de Actuarios Consultores, comentó que la reforma en pensiones que se busque hacer en este gobierno requiere de un consenso social, es decir, que la clase trabajadora la reconozca como un beneficio para ella misma.

Noriega reconoció que se tiene que avanzar rápidamente en el diagnóstico del sistema de pensiones ante el cambio demográfico y los costos de la salud, además de encontrar soluciones a un sistema fragmentado y con problemas de financiamiento.

A su parecer, la reforma en pensiones dio su primer paso desde el 1 de diciembre del 2018, con la propuesta de que se tendría una pensión no contributiva y universal a través del programa 68 y más.

“Soy el primero en estar de acuerdo con que no se debe retrasar más la reforma en pensiones. Pero no estamos cruzados de brazos, estamos trabajando en varios aspectos”, dijo.

Evitar subir aportaciones a personas de menores ingresos

David Kaplan, especialista senior en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), consideró que, en caso de que se suban las aportaciones de 6.5%, sería recomendable no incrementar las aportaciones de trabajadores de ingresos bajos.

“Mi observación es que, tomando en cuenta la informalidad muy alta en México, se debe tratar de no subir la tasa de cotización, al menos para los trabajadores formales de bajos ingresos, dado que también recibirán la pensión no contributiva”.

Los trabajadores de mayores ingresos sí deben aportar más, pero se les debe cobrar menor comisión, brindar mayores rendimientos y dar incentivos al ahorro voluntario, explicó.

Con respecto a elevar la edad de retiro, opinó que a través de un organismo como el Consejo Nacional de Población se debe actualizar la edad de retiro conforme a la esperanza de vida de los mexicanos.

Kaplan enfatizó que la reforma que se haga en este sexenio debe tener cuidado en no generar subsidios regresivos, es decir, que no se destinen recursos del erario para pagar pensiones como las del régimen de 1973.

Dijo que “80% de las pensiones que se pagan bajo el régimen anterior está nsubsidiadas (...) Es el régimen de pensiones más subsidiado de la región (Latinoamérica). Se debe tener cuidado porque una reforma que implique subsidios regresivos es algo que se lamentará mucho”.

Detalló que la pensión universal debe ser la columna vertebral de un sistema de pensiones. “Si el secretario de Hacienda me diera los recursos para el sistema de pensiones, la gran mayoría lo destinaría a las pensiones no contributivas que reciben todos los adultos mayores, en vez de a pensiones contributivas, que pocas personas reciben y que generalmente no son los más pobres”, aseguró.

Generación afore, sin pensión ni servicios de salud: BID

El especialista del BID mencionó que uno de los retos que deberá enfrentar el nuevo gobierno en el 2021 es la generación de personas que no logren pensionarse bajo el régimen de 1997 (de afores), pues muchos no lograrán registrar las 1,250 semanas que se requieren para una pensión o las 700 semanas para tener acceso a los servicios de salud.

Refirió un estudio de la Comisión Nacional del Sistema de ahorro para el Retiro en el que se estima que sólo 23.9% de los cotizantes bajo la ley del 97 tendrá pensión de retiro, mientras que 44% se jubilará con derechos a atención médica en el IMSS.

“Mi recomendación en el caso de salud y en el largo plazo sería separar el sistema de salud del mercado laboral y tener un sistema de salud universal”, indicó.

En el caso de pensiones, detalló que el cálculo de la pensión debe tener como base la pensión universal. “Mi propuesta sería pensión no contributiva para todos, y que entre más uno cotice mayor sea su pensión, todo partiendo de la base de una pensión no contributiva”.