Las quitas (permitir que deje de pagarse una parte del crédito adeudado), aunque son una figura que siempre ha usado la banca, en una situación como la actual, pondrían en riesgo los indicadores de las instituciones, mencionó Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).

Durante su participación en el X Congreso Internacional de Investigación Financiera FIMEF, destacó que uno de los temas más delicados que se manejan en el programas de reestructuras dado a conocer en días pasados por la autoridad financiera, son las quitas de capital. Cabe aclarar, sin embargo, que éstas no son obligatorias para los bancos.

Explicó, por ejemplo, que si se deja de cobrar un peso de capital, se tienen que prestar 38.50 pesos durante un año y cobrar para recuperarlo. Eso, con un rendimiento de la cartera de 2.6 por ciento.

“Y esto se vuelve un círculo vicioso porque no nos pagan capital, no ganamos suficiente dinero, tenemos que colocar más, y se vuelve muy complejo en una situación tan grave económica como la que tenemos”, señaló.

Agregó que tampoco debe olvidarse que 85% de ese peso, pertenece a los ahorradores de la banca, y sólo 15% es parte del capital de los accionistas.

“Poner en riesgo ese dinero, es delicado. Nos crea problemas de rentabilidad, de índices de capitalización, de índices de liquidez y eventualmente problemas de solvencia. Por ello, no es que la banca no use las quitas, las hemos usado a lo largo de la historia, siempre, pero tenemos que ser muy conscientes y muy prudentes entre reguladores, regulados y clientes, que la solidez de la banca es muy relevante para que siga manteniéndose como parte de la solución y no se convierta en parte del problema”.

Reestructurados 75,000 mdp

Por otra parte, el presidente de los banqueros afirmó que desde finales de agosto al cierre de septiembre, se han reestructurado alrededor de 75,000 millones de pesos en créditos.

“Hemos venido trabajando en las reestructuras, aún antes de que salieran las nuevas disposiciones que tienen nuevas facilidades regulatorias de manera temporal, opcional y voluntaria para la banca”, subrayó.

Detalló que en el monto reestructurado se incluyen no sólo clientes que estaban en el programa de diferimiento de pagos que se lanzó entre marzo y abril, sino todos los usuarios que se han acercado a la banca.

Ciberataques, más intensos

Luis Niño reconoció, por otra parte, que, dado que se han incrementado las transacciones financieras digitales, ante la contingencia sanitaria, los ciberataques están más intensos, e incluso reconoció que los fraudes aumentarán.

En este sentido, consideró que, además de las fuertes inversiones que realizan los bancos año tras año en este rubro, se debe incrementar y trabajar de manera conjunta para poder enfrentar la problemática.

“Estas redes internacionales son rapidísimas para desarrollar nuevas formas de ataque y compartir la información tecnológica para ayudarse unos a otros en su red internacional. Nosotros no hemos reaccionado de la misma manera como industria”, señaló.

Pemex, dolor de cabeza

Por otra parte, Luis Niño de Rivera destacó que hoy Pemex es un dolor de cabeza profundo y serio frente a la situación de las finanzas públicas y su propia situación económica.

Mencionó que hoy esta empresa es el gran consumidor de los recursos fiscales, lo que pone en una situación inmediata de cambio de perspectiva, pero que es algo que no está sucediendo.

eduardo.juarez@eleconomista.mx