El cambio que hizo Moody’s de la perspectiva de la calificación crediticia de México, de Estable a Negativa, es hoy el mayor riesgo para la economía mexicana, porque un recorte equivaldría a una mayor salida de capitales, consideró Gabriela Siller, economista de Banco Base.

En conferencia de prensa, destacó que normalmente Moody’s hace los cambios en diciembre, por lo que haberlos realizado en días pasados implica que la agencia estará vigilante, con miras a recortar la calificación. Hoy, dijo, la agencia situó ya a México en un nivel similar al de Perú.

Un recorte en la calificación crediticia podría provocar una mayor salida de capitales y las salidas de capitales siempre desestabilizan a un país. No para entrar en crisis, pero sí en una desestabilización en la balanza de pagos , explicó.

Hay otras calificadoras como Standard & Poor’s y Fitch, que mantienen la perspectiva de la calificación de México en Estable.

El cambio en la perspectiva por parte de Moody’s, dijo la especialista, empieza a ser como un foco amarillo para la economía. Por ello los indicadores del gobierno empiezan a tomar mucha relevancia, que no se sigan deteriorando, y en este sentido el precio del petróleo empieza a ser un determinante todavía más importante , indicó.

Siller destacó que, pese al anuncio de inyectar 73,500 millones de pesos a Pemex por parte del gobierno, la situación de la petrolera es preocupante y deja ver que el gobierno tiene que destinar recursos a la paraestatal. Yo creo que eso es lo que vio Moody’s al cambiarle la perspectiva de Estable a Negativa .

Destacó que el precio del petróleo dependerá de si Irán se suma el próximo domingo al acuerdo de países petroleros. Si se llega a firmar el acuerdo y todas las partes lo respetan, es muy probable que el petróleo suba a los 40 dólares por barril y pueda llegar (como máximo) hasta los 60 dólares (...); si Irán no firma, el precio podría regresarse a los 30 dólares por barril y ser (de nuevo) preocupación, y para México aumentaría la probabilidad de que nos recorten la calificación crediticia .

En este sentido, la especialista consideró que el anuncio de inyectar liquidez a Pemex puede ser un arma de doble filo, porque si no le ayudas, le afecta en la calificación, pero también la ayuda hace que las calificadoras estén viendo si vas a incrementar tu déficit o no. Por eso creo que el gobierno este año sí va a tener que recortar el gasto (...) Lo malo es que en la reconfiguración va más dinero para Pemex y menos para otras cosas .

La economista de Banco Base afirmó que la ayuda a Pemex anunciada por el gobierno era necesaria, pero consideró que la paraestatal tiene que pasar por una reestructura mayor que incluya el recorte de alrededor de 10,000 empleos, entre otras medidas. Un impago de deuda de Pemex se hubiera visto reflejado de manera inmediata en la calificación de México. De los males, fue el menor .