Las primeras disposiciones secundarias de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnologías Financiera, o Ley Fintech, fueron publicadas, como se preveía, en tiempo y forma, por lo que comenzó el plazo de 12 meses para que las plataformas que se quieran adherir al espectro regulado realicen todos los trámites necesarios para conseguir la autorización y así continuar con sus operaciones.

Sin embargo, el punto fino de estas disposiciones rompió la alineación que había entre autoridades e industria para la creación de esta ley, la única de este tipo en el mundo, pues para algunas plataformas hay restricciones de importancia que impactarán no sólo en su operatividad, sino en el crecimiento del ecosistema en México, el segundo más grande de América Latina y el séptimo a nivel mundial, y ven la mano de los bancos en estos límites.

Desde la mañana de ayer incluso desde hace algunos días, el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Bernardo González Rosas, celebró la publicación de las disposiciones de las regulaciones secundarias en el Diario Oficial de la Federación, derivada de un trabajo conjunto entre la Secretaría de Hacienda, el Banco de México y el órgano regulador que preside.

“Hoy, con la publicación de las disposiciones secundarias para regular las Instituciones de Tecnología Financiera, México avanza en materia de regulación”, manifestó González Rosas en su cuenta de Twitter.

Las muestras de optimismo expresadas por el regulador fueron distintas a las de algunas plataformas.

“Hay temas que no sólo no ponen el piso parejo, sino que ponen en desventaja a las fintech (...) parece que la intención es que nos mantengan pequeñas, porque la verdad la carga regulatoria no es poca cosa, olvidémonos de las fintech de garaje, algunas plataformas podremos cumplir, pero las nuevas, no veo por dónde”, así lo indicó Gerardo Obregón, director general de la plataforma Prestadero.

Rubén Chávez, cofundador y director general de la plataforma Yotepresto.com, expresó: “Hay varios puntos finos que a la hora de la operación van a limitar el potencial que tenemos como negocio (...) mucho por el sector bancario, sabemos que del otro lado había mucha presión de los jugadores más grandes (los bancos) y decían: está bien que esto (fintech) exista, pero vamos a limitarlo”.

Limitantes

Para Gerardo Obregón existen temas que no son buenas noticias para la industria, en especial para las plataformas de fondeo colectivo, por ejemplo, en el de prevención de lavado de dinero, donde se les pide a éstas que tengan un proceso exhaustivo de conocimiento del cliente sin importar los montos con los que quieran participar, cuando este proceso en figuras como los bancos exceptúa a las cuentas donde se manejan importes no significativos.

“Estamos obligados a hacer el  proceso de conocimiento de cliente, (KYC, por sus sigla en inglés) al máximo, es decir, todo el conocimiento con su identidad, documentación y su validación aun cuando, por ejemplo, el cliente está participando con 10 pesos en una fintech”, explicó.

“Esto no sucede con las cuentas  bancarias de nivel 1 y 2, donde los bancos no están obligados a realizar este proceso. Si bien las cuentas (bancarias) tienen un límite, es lo que pedimos nosotros, que para ciertos montos no nos obliguen a hacer un KYC exhaustivo (...) eso ocasionará que la gente no entre o el ticket promedio de entrada sea más alto”.

Asimismo, el directivo de Prestadero detalló que otra barrera para este tipo de plataformas son las referentes a las personas relacionadas, donde se limita la participación como inversionistas de sujetos que tengan una relación con el solicitante del financiamiento.

“Una regla como ésta, donde se limita a los patrones, amigos o familiares (de un solicitante) para invertir en este tipo de financiamiento, pues mata este producto”.

Obregón también destacó los limitantes que se ponen en los proyectos de fondeo colectivo, algo que la industria, por medio de la Asociación FinTech México, buscó modificar, para ampliarlos, la semana anterior.

Para el director de Yotepresto.com hay ciertas limitantes con dichas disposiciones secundarias, como los límites de financiamiento, identificación del cliente, sobrerregulación en materia de prevención de lavado de dinero, información de accionistas así como de alineación de incentivos.

Pese a esto —indicó Chavéz— en un futuro dichas disposiciones podrían ser modificadas conforme los usuarios pidan más cosas en las plataformas, sin que otras industrias, como la bancaria, intervengan directamente en ellas, como sucedió con estas primeras reglas secundarias emitidas en el DOF.

“Poco a poco se irán adecuando a lo que los usuarios vayan exigiendo (...) de seguro habrá cambio en las estructuras de gobierno. En esta ley ya se hizo un gran trabajo, hay capacidades instaladas con el regulador y que esa dinámica de crear este ecosistema juntos no se pierda”, explicó Chávez.

Hace algunos días, el presidente de la CNBV señalaba que existían alrededor de 73 plataformas que, con la publicación de las disposiciones secundarias, estarían en posibilidad de regularse pues se dedican tanto al fondeo colectivo como a los fondos de pago electrónico, pero para Gerardo Obregón, por mucho 35 de éstas serían las que comenzarían su proceso regulatorio, pues las otras optarían por otras figuras al detectar los limitantes de la Ley Fintech.