Davos, Sui. En México hay 100.6 millones de teléfonos móviles y de ellos, 62 millones son smartphones, según la consultora The Competitive Intelligence Unit.

Por eso, el manejo de plataformas digitales en los servicios financieros de México podría acelerar la bancarización y el crecimiento económico en menos de cinco años, observó Robert Contri, líder global de Servicios de la Industria Financiera de Deloitte.

La enorme clase media de México es el mercado más relevante para suponer que una bancarización mayor tendrá un efecto multiplicador en la actividad económica. México es de los países donde hay más teléfonos celulares que cuentas bancarias. ¿Imaginas el potencial que tiene la banca móvil en tu país? .

Previo a la presentación de un informe que desarrollaron en conjunto Deloitte y el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés), sobre Los servicios financieros y las nuevas tecnologías , advirtió incluso que en el caso mexicano, se pueden aprovechar las plataformas tecnológicas para fortalecer la seguridad de los productos como tarjetas de crédito y débito.

Lo que también tendría una réplica en el uso de los plásticos y aceleraría la bancarización.

¿Cuánto tiempo podría tomarle a una economía como la mexicana acelerar la bancarización a partir de nuevas tecnologías e impulsar el crecimiento económico?

No hay plazos mágicos. Pero yo diría que si se alinean las condiciones desde el regulador hasta el banco y el propio consumidor, podrían pasar entre cinco y seis años, para que se pueda cuantificar en el PIB la aportación de una mayor bancarización.

Candados de seguridad

Sugiere el manejo de candados tecnológicos para limitar el robo de identidad con tarjetas, los fraudes con plásticos y como una especie de semilla que multiplicará el uso de tecnología móvil en los medios de pago.

Creo que muchas de estas nuevas tecnologías podrían hacer más fácil el acercamiento de los mexicanos a los bancos y se aceleraría la expansión del crédito y de la economía , aseguró.

Incluso anticipa a manera de lluvia de ideas que podrían utilizarse plataformas que permitan identificar las yemas de los dedos, o el iris del cliente, como candado de seguridad para evitar clonaciones de tarjetas o robos de identidad.

Pero ese tipo de plataformas podría ser más costoso al producto financiero. Quizá se desalentaría de utilizarlo.

No lo creo. El costo se tendría que asumir desde el mismo banco emisor, que seguramente estaría bien estimulado a invertir con tal de garantizarle a su cliente la certidumbre de que sus recursos están bien protegidos.

La historia de la banca en México de pronto es de trasladarle los costos al consumidor y quedarse ellos con comisiones altas.

Me da la impresión de que los reguladores y las autoridades están al tanto y ellos mismos podrían alinear las condiciones para que los bancos se sientan estimulados a fortalecer la seguridad en el uso de sus productos para que el cliente se quede con ellos.

Compara bajo

De acuerdo con el WEF, el nivel de sofisticación y uso de nuevas tecnologías en México lo ubica en el lugar 52 de un listado de más de 100 países.

En cuanto al desarrollo de mercado financiero, se le ubica en el puesto 46 del ranking mundial del WEF.

Sin embargo, los expertos del foro también consideran que el tamaño de la clase media en México, el de los clientes potenciales de cualquier negocio, es el décimo octavo más grande entre 134 países.

Ésa es la veta que identifica Deloitte para acelerar la bancarización en el país.

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