Las medidas de apoyo a Pemex anunciadas este viernes, son insuficientes y no resuelven los problemas estructurales de la paraestatal, coincidieron Citibanamex y BBVA Bancomer.

El Gobierno Federal presentó el viernes un programa de apoyo a Pemex por 107,000 millones de pesos que incluyen una inyección de capital por 25,000 millones de pesos; el pago adelantado de 35,000 millones asociados al apoyo federal para cumplir las obligaciones de pensiones de la empresa; y 32,000 millones de ahorro por el combate al robo de combustible. Adicionalmente, la carga fiscal de la empresa se reducirá en 15,000 millones de pesos.

Para Citibanamex, este apoyo se queda corto frente al apoyo adicional que anticipaba el mercado.

“Igualmente, no vemos en estos anuncios un plan de mediano o largo plazos que puedan mejorar los problemas estructurales de la empresa como mejorar sus procesos operativos y/o gerenciales, limitaciones tecnológicas y financieras para extraer los recursos prospectivos en aguas profundas no convencionales, así como su preferencia por realizas la exploración y producción por sí mismos y no en asociación con el sector privado”.

La buena noticia para Pemex, señala el banco, es que no contará con nueva deuda este año.

En el caso de BBVA Bancomer, este banco expuso que las medidas anunciadas no resuelven los problemas estructurales de Pemex. “Se gana tiempo con el apoyo financiero que recibirá Pemex, pero la calificación crediticia de la empresa continúa en riesgo”.

Bancomer subraya que estas medidas son insuficientes para resolver los dos grandes problemas estructurales de la empresa productiva del Estado que son: el excesivo endeudamiento y el declive de la producción petrolera.

“Si bien también se dio a conocer que se planea reducir a cero el endeudamiento neto de Pemex para este año, la empresa y el gobierno federal enfrentarán un calendario de significativas amortizaciones de deuda financiera durante el periodo 2020-2023. La restricción de frenar el crecimiento de la deuda financiera en los próximos años afectará adversamente el crecimiento de los recursos destinados a inversión. Consecuentemente, sin un ritmo de inversión significativamente creciente, será difícil detener la caída en la producción petrolera”.

BBVA Bancomer refiere que indiscutiblemente, las medidas anunciadas ayudarán por un tiempo a Pemex a conservar su calificación crediticia. “No obstante, la naturaleza paliativa de estas medidas no contribuye a mitigar considerablemente el riesgo de una reducción en dicha calificación en el mediano plazo”.

Considera que hay problemas con la estrategia relacionados con la recanalización de la inversión hacia aguas someras y proyectos en tierra en detrimento de la inversión en aguas profundas. “El continuo declive en la producción petrolera lo confirma: la era del petróleo fácil en México llegó a su fin. Por otra parte, no debería aumentar la inversión en proyectos de refinación dadas las cuantiosas pérdidas históricas en dicha actividad”.