La factura que han pagado hasta ahora los bancos comerciales, tras la crisis financiera mundial asciende a 5.02 billones de dólares, según estadísticas del Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en inglés).

De acuerdo con el registro, el último trimestre del 2009 fue el quinto consecutivo en el que estas entidades acumularon pérdidas en sus activos.

Así, sólo en el periodo septiembre -diciembre del año pasado, los balances de los bancos comerciales se redujeron en 337,000 millones de dólares.

Al difundir su reporte trimestral, el BIS, el banco de los bancos centrales, refirió que la banca mundial dirigió sus fondos a las regiones con mayor crecimiento en detrimento de aquéllas donde la recuperación económica iba más lenta.

Según las cifras, en el último trimestre del 2009, los activos internacionales frente a residentes en economías emergentes crecieron en 37,000 millones de dólares.

Expuestos a PIGS

Según las estadísticas del BIS, dos tercios de los títulos en poder de los bancos de la zona euro están expuestos hacia Portugal, Irlanda, Grecia y España (PIGS).

Éste es uno de los factores que impulsó de manera importante la turbulencia del mercado en el primer trimestre del año, refirió Stephen Cecchetti, director del Departamento Económico y Monetario del Banco en conferencia telefónica.

Dentro de la zona euro, la banca francesa y la alemana acumulaban la mayor exposición, así las instituciones francesas reportaron una exposición de 493,000 millones de dólares, mientras las de Alemania reconocieron un saldo de 465,000 millones de dólares.

Los activos de los bancos británicos frente a Irlanda superaban al cierre del 2009 los de cualquier otro país, esto es unos 230,000 millones de dólares, mientras que los españoles eran los más expuestos a los bancos portugueses con 110,000 millones.

Y lo que se acumule

Analistas internacionales, como Hung Tran, analista del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés) evidencian que el escenario para los bancos podría ser peor si se asume el impacto que tendrá la reforma financiera en su actividad, lo que irremediablemente tendrá repercusiones en la recuperación de la economía.

Aparte, Georgina Christou, de Barclays Capital, considera que esta evidencia sólo prueba que el temor de los inversionistas institucionales sí tenía fundamento.

Refiere que las preocupaciones actuales siguen en la misma línea: los riesgos fiscales, las dudas sobre los niveles de capitalización de los bancos y regulaciones potencialmente estrictas para las instituciones financieras.

Un reporte reciente de Bank of América Merill Lynch estima que, como consecuencia de la crisis europea, se registró un retroceso de 15% en el mercado global de las acciones y una corrida de unos 7,000 billones de dólares.

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