En México, la percepción de que el próximo gobierno federal tenga posibilidad de acordar reformas estructurales críticas para la economía, ha provocado que el peso mexicano se vea menos afectado por la situación global en comparación a otras monedas de países emergentes, consideró CI Banco y CI Casa de Bolsa.

La Dirección de Análisis Económico y Administración Integral de Riesgos de ambas instituciones, en su reporte de Indicadores Económicos de Coyuntura , refieren que el peso registró un ajuste a la fuerte apreciación mostrada en la última semana.

Ello, agregan, afectado por débiles datos económicos en Estados Unidos, aunque ha observado un mejor desempeño al de otras monedas de países emergentes.

Para esta semana, consideran que el tipo de cambio operará en un rango de entre 13.30 y 13.55 pesos por dólar, y recomiendan incrementar inventarios en dólares cuando el tipo de cambio se ubique en niveles menores a 13.30 y deshacerse de ellos cuando estén por encima de 13.50 pesos por divisa.

Y es que, señalan, esta semana continuará la reacción de los mercados financieros a los débiles datos económicos en Estados Unidos, en especial el del empleo, que ha puesto en evidencia que las principales economías del mundo pierden fuerza.

Regresó el pesimismo en los mercados financieros por débiles datos económicos a nivel mundial, que reviven los temores sobre la salud económica en Estados Unidos, la eurozona y China , manifestaron.

Detallan que Estados Unidos registró un aumento de sólo 80 mil empleos en junio; mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 8.2%, mermando la esperanza de que el mercado laboral pudiera empezar a reactivarse.

Señalan que la economía estadounidense se ha debilitado, al mostrar un crecimiento más lento en sus principales indicadores, pero aún es constante y mantiene lejana una posible doble recesión.

En su opinión, la debilidad económica posiblemente se mantenga todo el verano, pero no creemos sea suficiente como para esperar una nueva ronda de relajación monetaria (QE3) por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

A pesar de ello, los mercados financieros presionarán hacia mayores estímulos como lo hicieron el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco Popular de China la semana pasada.

El BCE anunció una baja en su tasa de fondeo y en su tasa de depósito, buscando reactivar el préstamo entre bancos y a empresas, sin embargo, la confianza de los empresarios e inversionistas es tan baja que los mercados no creen sea suficiente para reactivar a la economía regional.

Así, refieren, se esperaba que el BCE anunciara un programa más agresivo de compras directas de deuda soberana a países con problemas, para darles tiempo a que sus reformas y reestructuras fiscales empiecen a notarse, lo que provocó que los rendimientos de los bonos de España e Italia repuntaran a niveles críticos (cerca de 7.0%).

Además, surgieron dudas sobre la implementación de las propuestas que se acordaron en la reciente cumbre europea, para resolver los problemas de la zona euro. No se han dado detalles del acuerdo y se percibe que no será rápida su implementación.

Así, agregan, esta semana regresará la atención a Europa, ya que habrá reuniones importantes entre líderes europeos, y en cuanto a información económica se darán los datos de producción industrial de mayo y la confianza de los inversionistas medida por Sentix.

En China, se reportará el Producto Interno Bruto del segundo trimestre y la reunión de política monetaria.

En Estados Unidos se conocerán las minutas de la reciente reunión de política monetaria y los datos preliminares de la confianza del consumidor de julio (Universidad de Michigan).

Asimismo, inicia la temporada de reportes corporativos en Estados Unidos, en donde el mercado espera débiles reportes para el segundo trimestre, con empresas afectadas por la situación en Europa y menor consumo en el vecino país.

En tanto, en México, se darán a conocer la producción industrial de mayo y las cifras de producción y exportación de autos a junio, así como la inflación mensual de junio.

RDS