En el 2016, en medio de un entorno de incertidumbre y alta volatilidad económica, la morosidad en la banca mexicana siguió a la baja. Al cierre del 2016 se ubicó en 2.15% (de una cartera de 4.3 billones de pesos), cuando un año antes había cerrado en 2.60 por ciento.

El del año pasado fue incluso el nivel más bajo desde el 2006, fecha en la que el índice se ubicó en alrededor de 2.0%, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En su reporte sobre Banca Múltiple a diciembre del 2016, el órgano regulador detalla que los siete bancos más grandes que operan en el país siguieron una tendencia a la baja en el Índice de Morosidad (Imor). BBVA Bancomer lo bajó de 2.37 a 2.23% en el año; Banamex de 1.60 a 1.48%; Santander de 3.33 a 2.48%; Banorte de 2.30 a 1.77%; HSBC de 5.20 a 2.95%; Scotiabank de 2.67 a 2.37%, e Inbursa de 3.00 a 2.71 por ciento.

El banco que registró la morosidad más baja a diciembre del 2016 fue Interacciones, que la redujo de 0.12 a 0.05 por ciento. Este banco se especializa en créditos a entidades de gobierno, que llevan ya una garantía de pago.

En contraparte, los que presentan un Imor más elevado fueron algunos de los llamados bancos tienda (especializados en créditos al consumo) como Famsa; el cual, sin embargo, pasó de 13.14 en el 2015 a 12.12% en el 2016, y BanCoppel, de 13.58 a 13.59 por ciento.

Destacan los casos de Investabank, donde, de acuerdo con la información de la CNBV, la morosidad pasó de 0.27% en el 2015 a 13.49% en el 2016, y de Bankaool, que subió de 9.66 a 12.21% en el periodo.

La CNBV precisa que es en la cartera de consumo donde se ubicó el Imor más alto al cierre del 2016 con 4.22 por ciento. Sin embargo, esta cifra es también inferior a la del 2015, cuando fue de 4.28 por ciento.

Al interior de la cartera de créditos al consumo, las tarjetas de crédito mostraron una morosidad de 4.93% (5.04% en el 2015); los financiamientos de nómina 3.40% (contra 2.92%), y los personales 5.23% (contra 5.53 por ciento).

En cuanto a la cartera empresarial, el Imor se ubicó en 1.78%, contra 2.61% del 2015, y en vivienda pasó de 3.36 a 2.76% en el periodo.

Hasta ahora, ?se mantienen niveles

Especialistas y algunas calificadoras han alertado que, ante una desaceleración de la economía derivada del entorno de volatilidad, la cartera de la banca pudiera deteriorarse; no obstante, la Asociación de Bancos de México (ABM) ha afirmado que, hasta el momento, no hay indicios en los portafolios.

Aunado a ello, han destacado los banqueros, los procesos de originación de créditos son cada vez más estrictos.

Mejoramos prácticamente en todos los indicadores de morosidad versus el año pasado (2015), lo cual también son muy buenas noticias. Crecemos, estamos dando crédito, y además con responsabilidad y con una respuesta favorable en cuanto al cumplimiento de las obligaciones de los acreditados , informó hace unas semanas Luis Robles, presidente de la ABM.

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